¿Cuántos peloteros cubanos han jugado realmente en el béisbol profesional de EEUU?
He leído en varios medios deportivos que 200 peloteros cubanos han actuado en el béisbol profesional de Estados Unidos. Esa cifra es corta, pues cuando hablamos de profesionalismo debemos incluir Grandes Ligas, Ligas Menores, las extintas Ligas Negras y el torneo de la Asociación Nacional donde Esteban Bellán debutó en 1871 con el equipo Troy Haymakers.
Bellán tampoco ha sido el primer cubano en Grandes Ligas, como algunos alegan. El habanero fue el primero en un torneo profesional, pues la Asociación Nacional no se considera Grandes Ligas.
Las Mayores, tal como se conoce, se inició en 1876 con la Liga Nacional y la Americana en 1901. El primer jugador fue el matancero Armando Marsans, cuando el 12 de abril de 1911 su nombre apareció en la alineación de Cincinnati. En 1911, también comenzó Rafael Almeida. Desde entonces y durante la década del 20, más de 25 cubanos actuaron en Grandes Ligas sobresaliendo Miguel Angel González (1912) y Adolfo Luque (1914).
En la misma etapa de Luque y Miguel Angel jugaron en las Ligas Negras decenas de antillanos que no podían hacerlo en Grandes Ligas por la discriminación racial de la época. Y estuvieron actuando en este béisbol donde sólo la pelota era blanca hasta que se disolvió la liga.
Entre los principales jugadores de las Ligas Negras debemos mencionar a Martín Dihigo, José de la Caridad Méndez, Cristóbal Torriente y Alejandro Oms. No fueron los únicos, pero sí los cuatro más destacados. Por la excelencia en el terreno tanto Dihigo, como Méndez y Torriente, fueron elegidos al Salón de la Fama en Cooperstown a través de un Comité Especial.
Cuba, desde el inicio del pasado siglo hasta la eliminación del profesionalismo en 1961, fue la principal cantera de jugadores hacia las Grandes Ligas. Pero la historia cambió a partir de esa fecha con la prohibición de jugar profesional para los cubanos que se quedaron en la isla.
Por otro lado, el grupo que había comenzado en la década del 50 como Orestes Miñoso, Camilo Pascual, Miguel Cuéllar, Tony Taylor, Octavio Rojas, Tony Oliva, José Cardenal y David Seguí, comenzó a desaparecer del escenario. Los últimos fueron el miembro del Salón de la Fama, Tany Pérez, el torpedero Bert Campaneris y el lanzador Luis Tiant.
Cuando todas estas estrellas se retiraron se comenzó a percibir un peligro de extinción del pelotero antillano en Grandes Ligas. Pero en la década del 80 varios hijos de cubanos exiliados salvaron la tradición, encabezados por Rafael Palmeiro y José Canseco.
El primer jugador en Grandes Ligas proveniente de Series Nacionales fue Bárbaro Garbey cuando llegó a Estados Unidos por la llamada Flotilla de la Libertad y debutó con Detroit en 1984.
El grupo creció con las llamadas deserciones en la década del noventa con René Arocha, los hermanos Liván y Orlando Hernández, Rey Ordónez y Rolando Arrojo, hasta llegar a nuestros días donde más de 25 cubanos juegan en Grandes Ligas liderados por José Abreu, Aroldis Chapman, Yasiel Puig y Yoenis Céspedes, así como decenas en Ligas Menores y en Ligas del Caribe.
A pesar de cuatro décadas de aislamiento para los peloteros de la isla, el flujo nunca se detuvo. Un problema que sólo podrá ser resuelto cuando se le abran las puertas a los cubanos sin necesidad de que abandonen de forma ilegal la tierra donde nacieron y que las autoridades de la isla permitan a los que actúan en Grandes Ligas que vistan el uniforme de Cuba en el Clásico Mundial.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2018, 4:18 p. m. with the headline "¿Cuántos peloteros cubanos han jugado realmente en el béisbol profesional de EEUU?."