Lanzador de Miami deja de ser un rostro en la muchedumbre para convertirse en as
José Ureña inició la temporada del 2017 como un rostro en la muchedumbre y terminó como el as de la rotación de Miami. La pregunta ahora gira en torno a si el dominicano podrá repetir o mejorar esas 14 victorias que fueron la mayor cantidad para cualquier lanzador de los Marlins.
Su historia es de esas dignas de aplauso. En sus primeras dos contiendas subió y bajó varias veces a la granja, sin perder el horizonte de su sueño, y mientras otros supuestamente mejores que él se perdían en la hoguera de los talentos, Ureña apretaba el brazo y ponía distancia entre él y el resto.
Sin perder ese aire humilde y parsimonioso, ese hablar cansado y susurrante, en Ureña se aprecia una cualidad diferente a la de otras primaveras. Ya no es ese chico entre dudas, sino una presencia fuerte que nadie puede soslayar.
¿Qué hiciste de especial para esta primavera?
"Fue todo bien, una buena preparación, buscando salud que es lo que uno nunca puede descuidar. Uno piensa que la salud está para siempre, pero no es así. Mientras mejor te preparas. Pero te digo que mi entrenamiento no cambia''.
En el 2017 saliste del pelotón y sacaste tu nombre de la oscuridad.
"He estado mirando muchos de esos juegos del año pasado para ver cómo puedo sacarles beneficio. En la venidera temporada quiero tener mejor dominio de la zona de strike, hacerme un lanzador más inteligente''.
Siempre tiraste duro, ¿pero cómo va el dominio de los rompimientos?
"Eso es importante, porque ese pitcheo lo puedo tirar en varios lados de la zona y en diversos momentos, quiero que mis rompimientos se desplacen a sitios diferentes, y así parece que tengo muchos más envíos: adentro, afuera, en las esquinas. Tengo confianza en que lo he ido dominando''.
Hace dos años eras una duda, ahora un pitcher con puesto fijo.
"Como te digo, moralmente se siente bien, pero no me conformo con lo que se diga de mí, siempre trato de dar más y ahora mismo pienso que no me he ganado nada. La motivación viene por la familia, por lo que he pasado, al ver niños de la calle. Yo quiero que digan de mí que morí luchando, que nunca dejé de intentarlo''.
¿Fuiste a Dominicana en el invierno?
"Claro, ahí está la gente de uno, la tierra que lo vio nacer a uno. No se puede uno olvidar de eso nunca. Mucha gente feliz por mi temporada, pero la calma ante todo, uno tiene que controlar las emociones''.
Háblame un poco de tu niñez.
"Normal, jugando como todos los niños. Uno juega por amor, sin saber que esto es un negocio también. Pero vas creciendo y vas entendiendo de qué se trata todo esto. Yo jugaba todos los días, en todas las posiciones, y eso me ayudó muchísimo cuando todo se puso más serio''.
¿Pero alguien se dio cuenta de la fuerza de tu brazo?
"Sí, yo jugaba cualquier posición, pero siempre se veía que el brazo mío era algo serio. Jugaba sobre todo campocorto y los jardines. Admiraba a Pedro Martínez, David Ortiz, Juan Marichal. Yo vivía siguiendo las noticias de ellos, sin pensar en el dinero ni nada. Yo jugaba por el amor de jugar''.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de marzo de 2018, 1:06 p. m. with the headline "Lanzador de Miami deja de ser un rostro en la muchedumbre para convertirse en as."