Iglesias y Hechavarría, dos prodigios del campocorto
Los cubanos José Iglesias y Adeiny Hechavarría son dos peloteros con méritos para ganar el premio Guante de Oro que se entrega al mejor jugador defensivo de cada posición. Pero el galardón ha estado esquivo para ambos.
Las jugadas que ejecutan estos dos prodigios del campocorto causan admiración entre los fanáticos del deporte de las bolas y los strikes. Sus nombres son sinónimos de seguridad, inteligencia, desplazamiento hacia cualquier ángulo, brazos poderosos, tiros precisos y velocidad al soltar la bola.
Conocido como ´´Candelita´´, Iglesias debutó en Grandes Ligas en 2011 con los Medias Rojas de Boston, mientras que Hechavarría lo hizo en 2012 con los Azulejos de Toronto.
Iglesias, oriundo de San José de las Lajas, discutió el trofeo en las dos últimas campañas cuando terminó líder en promedio defensivo al cometer cinco y siete errores respectivamente, mientras que Adeiny, natural de Santiago de Cuba, sumó cinco pifias en 2017 entre Miami y Tampa.
La presencia de un excepcional torpedero como Andrelton Simmons ha restado posibilidad de que Iglesias o Hechevarría ganen el Guante de Oro. Simmons estuvo por debajo de ´´Candelita´´ en promedio defensivo, pero lo superó en partidos salvados para su equipo por jugadas realizadas.
En Grandes Ligas sólo siete cubanos han ganado el galardón. El primero fue Orestes Miñoso en 1957 con los Medias Blancas de Chicago, el mismo año en que comenzó a entregarse el premio. El matancero repitió en 1959 y 1960.
Le siguieron Zoilo Versalles (torpedero 1963-65) con Minnesota, Leonardo Cárdenas (campocorto 1965) con Cincinnati, Tony Oliva (jardinero 1966) con los Mellizos, Rafael Palmeiro (inicialista 1997-98-99) con Baltimore y Texas, Rey Ordóñez (torpedero 1997-98-99) con los Mets y Yoenis Céspedes (jardinero 2015) con Detroit.
Cuando hablamos que dos torpederos cubanos tienen las credenciales para discutir el premio Guante de Oro, nos viene a la memoria el nombre de Rey Ordóñez. Pues este habanero deleitó con sus excepcionales jugadas a tal magnitud que muchos expertos llegaron a compararlo a los mejores de la historia, incluyendo a Ozzie Smith.
Ordoñez estuvo 101 partidos consecutivos sin cometer errores. Pero después de sufrir una lesión perdió habilidades en el desplazamiento y tuvo que decirle adiós al béisbol al terminar su novena temporada.
Por la excelencia defensiva que desarrollan Iglesias y Hechavarría, por el inmenso terreno que cubren en su posición, por las jugadas sensacionales que realizan, muchos se preguntan si alguno de ellos podría ser el octavo pelotero cubano en conquistar el Guante de Oro.
El número 1 de Detroit y el 11 de Tampa Bay son dos de los más grandes torpederos defensivos cubanos. Quienes lo duden sólo tienen que observar los videos de las jugadas que realizan y que la mayoría de las personas de Miami no ven por seguir los juegos de los Marlins.
Esperemos que Iglesias o Hechavarría puedan abrazar el codiciado premio en 2018.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de marzo de 2018, 8:57 p. m. with the headline "Iglesias y Hechavarría, dos prodigios del campocorto."