Salón de la Fama: Diez razones para entender el olvido eterno con Orestes Miñoso
Sin hablar inglés en una época de discriminación en Estados Unidos, el cubano Saturnino Orestes Armas Miñoso Arrieta, supo romper barreras para convertirse en el primer jugador estrella negro en Grandes Ligas y con el pasar del tiempo en una leyenda.
Sí, una leyenda, porque Miñoso conocido en Norteamérica como “Minnie’’ fue el “Jackie Robinson’’ latino. Por su calidad atlética, decencia y entrega en el terreno, ayudó a abrirle las puertas a los restantes peloteros latinos de su raza.
Pero desde su tumba, Miñoso sigue esperando a que el Comité de Veteranos lo lleve al Templo de los Inmortales del Béisbol de Grandes Ligas.
¿Hasta cuándo estarán ejerciendo el abuso, la maldad y el desprecio hacia esta gloria de Cuba, Latinoamérica y el mundo?
De manera equivocada o por otras razones dudosas, algunos periodistas consideran al puertorriqueño Roberto Clemente la primera estrella negra latina en Grandes Ligas.
Yo venero a Clemente y lo considero uno de los más completos peloteros en la historia de las Grandes Ligas. Pero Roberto no fue la primera estrella negra latina ni puede ser considerado el “Jackie Robinson’’ de habla hispana. Ese honor le pertenece por derecho propio a Miñoso.
Cuando Clemente debutó en Grandes Ligas con los Piratas de Pittsburgh en 1955, Miñoso ya era un pelotero que sumaba tres temporadas con promedio superior a los .300 y dos con más de 100 carreras impulsadas.
Miñoso nació en Perico, Matanzas. Según el registro de Grandes Ligas nació el 29 de noviembre de 1925. Pero era fecha está equivocada, pues “El Cometa Cubano’’ llegó al mundo en 1923.
La barrera racial en Grandes Ligas se rompió en 1947 gracias a la sabia y valiente decisión de Branch Rickey que puso a Jackie Robinson en el terreno de juego con los Dodgers de Brooklyn. En 1948, Miñoso recibió un contrato con los Indios de Cleveland y debutó el 19 de abril de 1949.
Su primer imparable se lo pegó a Alex Kellner en el sexto episodio el 4 de mayo en victoria sobre los Atléticos de Filadelfia. Al siguiente día conectó su primer jonrón ante Jack Kramer en el segundo inning en triunfo 7-3 sobre los Medias Rojas de Boston.
Miñoso sólo actuó en nueve partidos con los Indios. Comenzó a brillar cuando los Medias Blancas le dieron la oportunidad de jugar el 1 de mayo de 1951, convirtiéndose en el primer jugador negro del equipo y pegando un jonrón de 415 pies en el Comiskey Park en su primer turno al bate frente al pitcher derecho de los Yankees de Nueva York, Vic Raschi.
El antillano finalizó su primera campaña con promedio de .326, con 10 jonrones, 76 empujadas y 112 anotadas (segundo) en 146 partidos. Sumó 14 triples (primero) y se estafó 31 bases para liderar en la Liga Americana, terminando segundo en la votación del Novato del Año detrás de Gil McDougald, de los Yankees.
La selección de McDougald llevó a una fuerte protesta de los Medias Blancas que la declararon injusta al tener el cubano mejores estadísticas. Y la persona que no crea que Miñoso merecía ganar el premio de Novato del Año, sólo tiene que revisar las carreras de ambos jugadores.
Miñoso estuvo 12 de sus 17 campañas en Chicago y se le llamó Mr. White Sox. Es bueno indicar que en plenitud de forma sólo actuó en 10 temporadas bateando en ocho de ellas por encima de los .300 y sumando cuatro con más de 100 remolcadas.
En una ocasión, Bill James, experto en sabermétricos de estadísticas modernas, ubicó a Miñoso como el décimo mejor jardinero izquierdo de todos los tiempos.
A lo largo de su carrera bateó .298, con 186 jonrones, 1,023 impulsadas, 205 bases robadas y un embasamiento de .389. Solamente bajó de la marca de los .300 cuando tuvo varias apariciones al plato con más de 50 años.
Encabezó la Liga Americana en triples y robos de bases tres veces, así como terminó entre los líderes en varias categorías ofensivas. Fue golpeado por lanzamientos en 192 ocasiones (#9).
Diez razones me llevan a decir que resulta abusivo que el Comité de Veteranos le siga negando al matancero su espacio en Cooperstown.
Primero: Miñoso está considerado uno de los mejores peloteros de Grandes Ligas entre 1951 y 1961. Y si es así, cómo es posible que el grupo especializado en elegir a los jugadores de esta época le sigan negando el derecho.
Segundo: Es absurdo que no tenga un sitio en Cooperstown por tener estadísticas inferiores a las que le exigen a los peloteros de las últimas décadas, pues mientras que éstos últimos se iniciaron temprano en Grandes Ligas el cubano comenzó a despuntar a los 27 años.
Tercero: Miñoso ayudó a la integración del béisbol en la década del cincuenta y al igual que Jackie Robinson fue blanco de insultos de aficionados y oponentes, y en muchas ocasiones tuvo que quedarse en hoteles diferentes a los de sus compañeros de equipo.
Cuarto: Le arrebataron el premio de Novato del Año en 1951 para dárselo a un jugador blanco de los Yankees con números inferiores al antillano?
Quinto: Estuvo cuatro veces entre los primeros peloteros de la Liga Americana en la votación para el galardón de Jugador Más Valioso?
Sexto: Antes de iniciarse en Grandes Ligas fue una estrella en la respetada pelota profesional cubana donde se jugaba el segundo mejor torneo del mundo y en las Ligas Negras de Estados Unidos.
El matancero comenzó a jugar en las Ligas Negras como antesalista en 1946 con los New York Cubans de Alejandro Pompez bateando para .309. En 1947, los Cubans ganaron la llamada Serie Mundial de ese béisbol al derrotar a Cleveland Buckeyes, siendo Miñoso uno los héroes. Participó como abridor en los Juegos de Estrellas en 1947 y 1948.
Séptimo: En su temporada de novato en 1951, Miñoso fue junto al torpedero venezolano Alfonso Carrasquel los primeros peloteros latinos en actuar en un Juego de Estrellas cuando sustituyó en el jardín izquierdo al inmenso Ted Williams. Su compatriota Conrado Marrero, lanzador de los Senadores de Washington, también estuvo en este elenco de estelares.
Octavo: El matancero fue seleccionado a nueve Juegos de Estrellas y a la defensa ganó tres premios Guantes de Oro.
Noveno: Miñoso ha sido reconocido en todos los sitios de respeto del béisbol en el mundo. Tiene una estatua en el U.S. Cellular Field de Chicago y el número nueve que utilizó con los Medias Blancas está retirado del equipo.
Décimo: En el Salón de la Fama de Grandes Ligas existen nombres con menos méritos que el cubano.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de julio de 2018, 4:26 p. m..