Béisbol

Uno más del montón, Cuba firma una de sus peores actuaciones en el béisbol internacional

CUBA no hace la tarea en el torneo de Haarlem, Holanda.
CUBA no hace la tarea en el torneo de Haarlem, Holanda.

Las excusas salen volando en mil pedazos. Que no es el equipo principal, entendible; que lo mejor de lo que queda está en Barranquilla, sin duda; que la crema de la crema se encuentra en Grandes Ligas, perfecto. Nada puede ocultar, sin embargo, el enorme descalabro de Cuba en Haarlem.

Nunca antes, al menos que yo recuerde, una selección cualquiera que fuese con las cuatro letras de la isla en el uniforme había perdido todos los juegos en una fase clasificatoria de un torneo internacional. Perder por nocaut, sí, seguro. ¿Recuerdan aquel juego contra Holanda en el pasado Clásico Mundial? ¿Pero sin al menos un triunfo?

El aldabonazo final llegó este jueves con una derrota 12-2 ante China Taipei, un conjunto que pegó 13 imparables, incluidos cuatro dobles y un cuadrangular, pero que igualmente se benefició de siete bases por bolas, así mismo, siete, que abrieron las puertas del diluvio.

Más allá de que estos peloteros cubanos estén lejos de la primera línea, no existe argumento alguno para tapar el bajísimo nivel presentado en la ciudad holandesa, la falta de fundamentos deportivos, la carestía de estrategia. ¿Alguien en Cuba ha puesto atención a esto?

En general, el pitcheo cubano regaló 21 pasaportes en cinco encuentros. Demasiados. Permitió 37 carreras en 40 entradas y cometió errores mentales a granel, sin tener en cuenta circunstancias y el llamado juego situacional. Cuando no existe un pensamiento táctico fraguado de antemano, el edificio del triunfo resulta muy endeble.

Y la ofensiva no es que fuera algo del otro mundo, porque los cubanos conectaron para .234 y se vieron abrumados las más de las veces, sin saber trabajar los conteos, sin exprimir a los lanzadores contrarios. No se puede ir a la caja de bateo a ver qué sale, a pararse con el madero en la mano y dejarlo todo en manos de Dios y del talento puro. Tiene que haber algo más.

Sí, tiene que haber algo más que este grupo variopinto de jugadores que apenas exhibió destrezas en Holanda. Muy mal anda el trabajo en la base -y no culpo, al menos no por entero, a los entrenadores de provincias y municipios que hacen de tripas corazón- de la pelota cubana para que un conjunto se vaya en blanco en la arena internacional.

Estos torneos de Haarlem no significaban nada para la isla. Eran apenas un calentamiento previo a los grandes eventos internacionales, donde los triunfos se acumulaban en avalanchas y casi se podía hacer turismo en Europa. Hoy ni esto queda para mostrar, la vitrina menor se ha empañado.

Había una palabra derivada del “hustle’‘ inglés que en Cuba llamaban “joseo’‘. El jugar con uñas y dientes, el sacar de donde no hay, pero parece que aquí no hay nada absolutamente que sacar. El pozo está vacío. La guapería por la guapería ya no produce carreras ni victorias.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de julio de 2018, 4:00 p. m..

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