Opinión: Poco respeto de Loria hacia el público de Miami
A sólo mes y medio de temporada, la decisión del dueño de los Marlins Jeffrey Loria de sustituir al mánager Mike Redmond por Dan Jennings, quien fungía de Gerente General del equipo, la considero una falta de respeto hacia el público que ama al béisbol y sigue a los Marlins.
Con sólo 40 partidos celebrados y 122 por celebrar, no puedo permanecer callado y quiero preguntarle a Loria.
¿Por qué sustituye a Redmond por una persona sin experiencia como mánager cuando aún el campeonato es corto para tirar la toalla de la rendición?
Cuando se sustituye a un mánager en busca de ganar se hace con una figura de experiencia que sea capaz de levantar los ánimos y la confianza de los jugadores.
Conocemos que Loria es impredecible. Nadie puede olvidar cuando despidió a hombres como Joe Girardi y Freddi González, que luego demostraron ser excelentes manejadores, uno con los Yankees de Nueva York y el otro con los Bravos de Atlanta.
Muchos califican la decisión de un disparate al designar como mánager a una persona que nunca ha dirigido ni tan siquiera a nivel de Ligas Menores. Su experiencia se limita al equipo de la secundaria Davidson de Alabama en la década del ochenta.
Nadie puede asegurar que Jenning no tendrá éxito como mánager por no haber dirigido en Grandes Ligas o en Ligas Menores; o no haber sido jugador estelar. En la historia del béisbol sobran los ejemplos de figuras que después de ser estrellas como jugadores, luego fueron pésimos dirigentes. Y otros que siendo mediocres como jugadores, brillaron como estrategas. La respuesta con Jennings la tendremos en poco tiempo.
Jennnings posee experiencia en funciones directivas y gerenciales. Se le conoce por su olfato para detectar talentos y cuenta con capacidad para tratar con personas, sean fáciles de manejar o difíciles como lo son muchos jugadores de Grandes Ligas.
Aunque Redmond fue un mánager sin virtudes tácticas, esto no significa que todos los problemas de los Marlins se deben a su mal trabajo. Y expliquemos la razón. De la forma que los Marlins juegan colectivamente, ningún mánager por capacitado que sea puede aspirar al título.
El pitcheo abridor promedia 3.95 de carreras limpias (#7) y los relevistas tiran para 4.20 (#9). Pero la peor actuación está entre la séptima y novena entrada cuando trabaja para 4.34 (últimos #12), sólo en el séptimo inning lo hace para 6.08 (últimos) y en el noveno episodio para 4.97 (últimos). A casi dos meses de iniciada la temporada, quienes han fungido como cerradores sólo han sumado cuatro rescates.
La ofensiva deja mucho que desear en estadísticas importantes. Si no se impulsan carreras suficientes hacia el plato no se puede aspirar al triunfo, y en esto los Marlins están ubicados en el lugar 12 entre los 15 equipos del viejo circuito, con 142 remolcadas. En jonrones están en decimotercer puesto, en slugging en el 12, en OPS en el 11 y es el cuarto equipo con más ponches recibidos con 320.
Si Casey Stengel resucitara y se pudiera al frente de los Marlins, con estos números colectivos tampoco ganaría.
Aún es temprano. Hay tiempo para un despertar. Si el pitcheo y la ofensiva mejora, todavía con un improvisado como Jennnings, los Marlins pudieran escalar posiciones.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de mayo de 2015, 10:04 p. m. with the headline "Opinión: Poco respeto de Loria hacia el público de Miami."