Llega Magneuris, El Salvador, y regresa la victoria a la casa de los Marlins de Miami
Al notar la presencia del novato, Miguel Rojas se viró hacia Starlin Castro y le preguntó con la cara más seria del mundo y a voz de cuello a Starlin Castro: ¿conoces a Magneuris, El Salvador?, dando a entender que la fortuna de los Marlins iba a cambiar con la llegada de Sierra al clubhouse.
Salvador o no, por un día al menos la fortuna de los peces relució por todo lo alto con un triunfo el martes 9-3 sobre los Bravos de Atlanta donde hasta el mismo Castro conectó un cuadrangular de tres carreras y el yugo de Atlanta fue sacudido hasta los tuétanos.
“Me han recibido muy bien en el equipo y eso me da mucha alegría’‘, comentó Sierra, quien llegó en avión desde Nueva Orleans sobre las 10:30 AM y a las 12 PM ya estaba en el terreno de juego. “Solo vengo a ayudar, a poner mi granito de arena’‘.
Sobre las 11 de la noche del lunes Sierra recibió la noticia de boca de su manager en Doble A que lo habían ascendido al equipo grande y lo primero que hizo fue llamar a su madre en la República Dominicana.
Del otro lado del teléfono, Sierra escuchó un grito de alegría que lo ensordeció. Después de tantos sacrificios y esperas, advertir la alegría de su mamá era el mejor premio que podía recibir en ese instante.
“Mi madre ha estado apoyándome siempre y sé que muchos en mi tierra dominicana se alegran por la noticia’‘, apreció Sierra, quien bateó de 4-0 con dos ponches. “Este es el inicio de un largo viaje. Sé que debo aprender a cada paso, pero estoy listo para el reto’‘.
Considerado el sexto prospecto en la organización, Sierra encontró su oportunidad cuando Garrett Cooper fue puesto en la lista de inhabilitados -se espera por largo tiempo- debido a una lesión en la muñeca derecha.
Un pelotero con velocidad por encima del promedio que llegó en el canje de Marcell Ozuna de los Cardenales, Sierra vio acción en 22 partidos de Mayores con San Luis con promedio de .317 en 64 comparecencias a la caja.
“Aquello fue apenas una probadita, ahora espero hacer todo lo posible por ganarme el puesto por mucho tiempo’‘, explicó el jardinero central. “Quiero ayudar a ganar la mayor cantidad de juegos posibles’‘.
Uno de ellos el de este martes, cuando la ofensiva de Miami le cayó encima al colombiano Julio Teherán, quien fue víctima de un ataque de nueve carreras -siete de ellas limpias- y nueve imparables, incluidos cuadrangulares de J.T. Realmuto y Castro.
Esa potencia con el madero enmascaró una discreta actuación de Wei Yin Chen con tres anotaciones a su cuenta en 5.1 entradas de actuación, aunque fue el lanzador victorioso en el encuentro.
Los peces tendrán libre este miércoles antes de regresar el jueves al terreno para enfrentar a los Nacionales de Washington. Para ese entonces Sierra ya habrá disfrutado de un descanso y, aunque no sea el Salvador de Miami, al menos podrá contribuir de mejor forma.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de julio de 2018, 2:52 p. m..