Dos candidatos a ser cambiados dieron al traste con la potencial victoria de Miami
Parecía que los Marlins habían evitado a un verdugo. Sus tres carreras en la primera entrada eran el presagio de una noche feliz. Washington estaba contra las cuerdas y bajo el presentimiento de que el mal momento persistiría en La Pequeña Habana.
Miami, sin embargo, perdió el hilo el hilo de la historia y dejó de llevar las riendas de su destino para que los Nacionales empataran a tres el encuentro y luego se llevaran una victoria de 10-3 para ganar un par de encuentros consecutivos por primera vez en casi tres semanas.
“Tuvimos oportunidad de seguir aumentando nuestra ventaja tras hacer tres carreras, pero no lo hicimos”, apuntó el manager Don Mattingly. “No sé explicar bien por qué, pero a este equipo no le podemos regalar nada. Cualquier falla nos cuesta caro”.
La responsabilidad habría que cargársela casi exclusivamente a Dan Straily y Adam Conley, dos de los nombres que más suenan por estos días como posibles materiales de cambio antes del 31 de julio, cuando cierre el marco para canjes directos en las Grandes Ligas.
A Straily sus compañeros de equipo le regalaron un colchón de seguridad de tres anotaciones en la misma primera entrada con doble impulsor de JT Realmuto, sacrificio de Justin Bour y sencillo de Cameron Maybin.
Pero el derecho dio muestras de debilidad en la cuarta al admitir cuadrangulares de Trea Turner y Juan Soto, antes de que un biangular de Ryan Zimmerman en la quinta igualara a tres el partido, decretando la salida de Straily.
“Hice lanzamientos buenos, pero ellos los conectaron”, apreció Straily. “¿Qué más puedo decir? Así es el béisbol”.
Al menos el derecho se deshizo en casi la mitad del choque, muy diferente a Conley, quien fue víctima de tres carreras definitorias en una actuación tan pésima que apenas pudo sacar un out. Después de esa debacle, Miami no pudo recuperarse, mientras Washintong seguía echando más sal en la herida con una carrera tras otra.
Pocas horas antes del inicio del juego, los peces recibieron la noticia de que el abridor señalado, Stephen Strasburg, había ido a la lista de inhabilitados y en su lugar trabajaría Tommy Milone, quien haría su debut en la temporada.
La noticia no podía ser mejor, puesto que Strasburg sumaba siete triunfos consecutivos sobre los Marlins con un promedio de carreras limpias de 1.36 en ese lapso, pero ellos mismos se encargaron de rebajar cualquier ventaja.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de julio de 2018, 11:00 p. m..