Béisbol

¿Hasta cuando este relevista va a provocar infartos en Miami con su mala actuación?

El relevista de los Marlins Kyle Barraclough sale del campo, el 2 de agosto, después de que el jugador de los Filis  Maikel Franco se la sacara del parque y dejara al campo al equipo de Miami.
El relevista de los Marlins Kyle Barraclough sale del campo, el 2 de agosto, después de que el jugador de los Filis Maikel Franco se la sacara del parque y dejara al campo al equipo de Miami. AP

Da para creer en la transmutación de las almas. Quien vio trabajar a Wei Yin Chen contra San Luis, jamás podía imaginar que se trataba del mismo lanzador que tan mal ha hecho las cosas -generalmente- desde que llegara a Miami. Si no se convirtió en Cy Young, imitaba bien a Greg Maddux.

El pitcher de Taiwán permitió un solitario imparable en 5.2 entradas para que los Marlins derrotaran el martes en la noche 2-1 a los Cardenales de San Luis tras regresar a casa luego de una de las peores giras en los últimos años.

Pero esta historia pudo terminar de una manera cruel, si el manager Don Mattingly no hubiera aplicado la grúa en la novena entrada a Kyle Barraclough, quien iba camino de malograr su cuarto rescate de manera consecutiva y colocar a su equipo en medio de un verdadero desastre.

Barraclough permitió dos imparables y regaló dos pasaportes con un out para forzar la única carrera de los Cardenales antes de que fuera sacado del montículo y le diera paso al relevista Javy Guerra, mientras crecían la impaciencia y los abucheos de los 8,653 aficionados.

Guerra obligó a Yadier Molina a conectar para doble play y apuntaló el triunfo, pero el susto y las malas actuaciones de Barraclought pudieran representar el final de su breve paso como cerrador del conjunto.

“No voy a tomar decisiones apresuradas esta noche’‘, exclamó Mattingly, pero la decisión vendrá más temprano que tarde.

Afortunadamente, Chen pudo sumar su cuarta victoria de la temporada. Sólo algo hablaba a favor del asiático: su efectividad en casa (2.18) era muy distinta del promedio de carreras limpias en el camino (10.27), una diferencia que trae de cabezas al alto mando de los peces.

Quizá sea un tema de bipolaridad geográfica, pero tanto ha impacto esta realidad a Chen que el equipo traspasó su salida del domingo en Filadelfia para este lunes en La Pequeña Habana contra San Luis.

No estaban errados los cálculos de Mattingly y su equipo de entrenadores, porque Chen respondió con una verdadera gema que, a juzgar por los números innegables, no habría sido igual en la ciudad de los Filis.

“El siempre se prepara igual, aquí o afuera, no es que lo haga mejor aquí que en otros lados’‘, apreció Mattingly. “Sencillamente, le está pasando eso, que no le salen bien las cosas fuera de casa. Es un tema que seguiremos hablando con él’‘.

La ofensiva de Miami no fue nada del otro mundo con una carrera en el primer inning producto de hit de Brian Anderson y un cuadrangular de Starlin Castro en el cuarto, pero de la manera dominante en que se presentó Chen los Cardenales no tuvieron chance alguno.

Esta victoria destrozó una racha de seis derrotas para los predeciblemente malos Marlins (47-67) y recalcó el complicado momento de los sorpresivamente malos Cardenales (58-55) que a duras penas se sostienen por encima de los .500.

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