Béisbol

Slugger cubano vuelve a batear jonrón y está a punto de igualar impresionante récord de Grandes Ligas

El primera base de los Azulejos Kendrys Morales recorre las bases luego de pegar un cuadrangular en el tercer inning ante el abridor de los Filis, Vince Velázquez, el 26 de agosto de 2018 en Toronto.
El primera base de los Azulejos Kendrys Morales recorre las bases luego de pegar un cuadrangular en el tercer inning ante el abridor de los Filis, Vince Velázquez, el 26 de agosto de 2018 en Toronto. AP

Después de la controversia inicial sobre su visión, posiblemente nadie contemple mejor la pelota en las Grandes Ligas que Kendrys Morales. El cubano está rescatando lo que se pensaba sería la peor temporada de su carrera a un ritmo impresionante, cuando aún quedan poco más de un mes para el final.

Morales pegó cuadrangular este domingo y extendió a siete una cadena de vuelacercas en partidos consecutivos con los Azulejos de Toronto, una actuación que le permitó romper la marca de seis compromisos de la organización canadiense que le pertenecía al boricua José Cruz Jr.

El expelotero de Industriales le sacó la bola del parque -con un hombre en circulación- al derecho de los Filis Vince Velásquez en la tercera entrada para superar a Matt Carpenter, de San Luis, que había pegado palos de vuelta entera en seis encuentros seguidos este 2018.

Con este bambinazo ante Velásquez el toletero antillano es ahora el séptimo jugador en la historia de las Mayores con una racha de jonrones de por lo menos siete juegos y se colocó a uno de igualar el récord de Grandes Ligas que es compartido por Ken Griffey Jr. (1993), Don Mattingly (1987) y Dale Long (1956).

A sus 35 años, muchos pensaron que la carrera de Morales estaba dando señales de cansancio a principios de contienda, pero el antillano lidera a los Azulejos con 21 cuadrangulares para llegar a esa meta por cuarta campaña consecutiva.

Morales, quien trabajó un mundo en su bateo durante la pretemporada en Miami, comenzó a tener problemas en el ojo derecho -un problema que notó por primera vez en el 2016, pero no tuvo consecuencias en su aporte-, al punto de ver las cosas algo borrosas.

Desde la primavera, el cubano experimentó con el uso de lentes de contacto y luego pasó a utilizar espejuelos para nivelar la visión entre ambos ojos, pero lo cierto es que antes del Juego de las Estrellas su promedio no superó .246.

Sin embargo, tras la pausa estelar, Morales se ha soltado a batear como en sus mejores tiempos y antes del partido de hoy conectaba para .292, mientras que su OPS se elevaba de .756 en la primera mitad a .920 desde el 12 de julio hasta el momento.

Mejor, en los últimos 15 días Morales tiene siete cuadrangulares y 13 impulsadas, además de tener una cadena de 10 juegos pegando imparables, recuperando su lugar entre los peloteros más temibles con el madero.

Y eso que decían que estaba apagado…

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