Béisbol

Un error ordinario puso fin a las heroicidades de Miami en el Fenway Park

El tercera base de los Medias Rojas Eduardo Núñez llega quieto a la inicial luego de un mal tiro del torpedero de los Marlins J.T. Riddle, jugada que posibilitó que J.D. Martínez anotara la carrera del triunfo de Boston, el 28 de agosto de 2018.
El tercera base de los Medias Rojas Eduardo Núñez llega quieto a la inicial luego de un mal tiro del torpedero de los Marlins J.T. Riddle, jugada que posibilitó que J.D. Martínez anotara la carrera del triunfo de Boston, el 28 de agosto de 2018. AP

Después de tanta batalla y entrega, el juego terminó de la manera más pedestre posible. Un error en tiro del torpedero J.T. Riddle a la inicial echó por tierra las ilusiones de Miami de llevarse un triunfo en Boston y poner una nota positiva en una noche larga y tensa.

Un batazo de Eduardo Núñez perfecto para una doble matanza en la novena entrada se convirtió en la pesadilla de los peces y abrió las compuertas a un triunfo 8-7 de los Medias Rojas, enfrascados en una batalla por el banderín del Este de la Americana con los Yankees de Nueva York.

Fue un choque donde más que las habilidades se probaron las voluntades y los deseos de triunfo. Ambos clubes tuvieron ventajas y las dejaron escapar en un ir y venir que no parecía tener fin.

Cuando Boston estaba a solo dos outs de la victoria, Magneuris Sierra pegó el hit más importante de su carrera y empató 7-7 un encuentro cuya cima había cambiado de un equipo a otro en cuestión de minutos.

Miami ganaba 6-4 en la parte baja de la octava, pero Tyron Guerrero falló en su labor al permitir cuatro imparables y tres carreras en 37 lanzamientos, demasiados para un hombre que no estaba en control de la situación.

¿Pero fue todo culpa del colombiano? ¿Por qué Don Mattingly lo dejó tanto tiempo en la lomita y le permitió enfrentarse a los dos bateadores zurdos, teniendo a Adam Conley caliente en el bullpen?

Esa parte baja de la octava borró un tremendo esfuerzo de Miami en la mitad del capítulo, cuando se erradicó un deficit de tres carreras con un rally de cuatro que por momentos calló a la frenética multitud del Fenway Park.

Todo transcurría demasiado lento para Miami hasta que en la octava entrada la ofensiva despertó con potencia, impulsada por cuadrangulares de J.T. Realmuto- con un hombre en circulación- y Starlin Castro para empatar el encuentro a cuatro carreras.

Hasta ese momento nada indicaba que los peces iban a tener ese tipo de recuperación, pues los bates habían estado adormecidos por el pitcheo de los líderes del Este en la Americana.

Un venenoso elevado de Rafael Ortega, quien dejó caer la pelota a lo corto del jardín izquierdo, permitió la anotación de dos compañeros de equipo.

Tras regresar de una suspensión de seis encuentros, José Ureña se encontró con una escuadra patirroja deseosa de retomar la senda del triunfo y luego de seis capítulos se iba a las duchas con cuatro anotaciones a su cuenta, incluido un cuadrangular de Eduardo Núñez en la sexta entrada.

Sin duda alguna, no ha sido la temporada que esperaba el dominicano, luego de haber sido el mejor serpentinero de Miami en un 2017 de 14 victorias.

El abridor de Boston, Brian Johnson, no pasó de la quinta entrada, pero junto con los relevistas se encargaron de limitar el gasto ofensivo de los peces a una sola anotación hasta la octava: un cuadrangular de Isaac Galloway en el tercer episodio.

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