Béisbol

¿Podrán vencer a este Boston de portento? El tenso drama generacional de los Yankees

El receptor de los Medias Rojas de Boston Christian Vázquez reacciona tras pegar un jonrón en el cuarto inning del partido ante los Yankees, el 9 de octubre de 2018 en Nueva York.
El receptor de los Medias Rojas de Boston Christian Vázquez reacciona tras pegar un jonrón en el cuarto inning del partido ante los Yankees, el 9 de octubre de 2018 en Nueva York. Foto: AP



Esta vez el drama vino en dosis regulada, un poquito al final, con reto incluido. Sin trifulcas ni estridencias, sin ruidos externos, Boston procedió a destruir las esperanzas de los Yankees con la frialdad digna del mejor de los cirujanos, dejando un cadáver sobre la mesa de los playoffs.

Con todos los jonrones -267 en total- que bateó Nueva York, con toda la potencia de su alineación y la promesa de sus novatos, la franquicia más ganadora y emblemática del béisbol no pudo ir más allá de la Serie Divisional contra su rival de toda la vida.

La derrota del martes en la noche 4-3 a manos de los Medias Rojas fue la confirmación de que la tarea por delante será dura y tenaz. Este generación de Yankees es muy buena, la de Boston puede ser superior, al menos por el momento.

Asegurada está la rivalidad con dos clubes renovados, pero es innegable que la nave comandada por Joe Girardi –a un juego de ir a la Serie Mundial- carburaba mejor que esta dirigida por Aaron Boone. Queda a los jerarcas del Bronx encontrar las causas del retroceso.

Cuando Giancarlo Stanton llegó a la casa que Babe Ruth construyó, al menos su nueva versión, pareció que el poder de los Yankees bastaría para abrirse paso al Clásico de Octubre, pero cuando el juego se hizo lento en los playoffs, cuando se disputó cada out, pitcheo por pitcheo, los Medias Rojas llevaron la mejor parte.

A diferencia de Stanton, cuando JD Martínez llegó a Boston no se lanzaron fuegos artificiales. Solo una mínima conferencia de prensa anunció su paso a los patirrojos, pero vaya que este cubano de Miami significó –seis impulsadas en cuatro choques- algo enromemente positivo para los de Nueva Inglaterra.

Martínez no solo estuvo cerca de conquistar la Triple Corona de bateo, sino que en esta Serie Divisional su línea ofensiva ha sido fabulosa -.385/.412/.534- y su OPS quedó por encima de los 1,000, algo que solo logran los verdaderos grandes del bateo.

Ahora Boston enfrenta un reto mayor. Descansados y crecidos, los Astros de Houston vienen decididos a defender su corona de octubre, como ya lo demostraron al aplastar a los Indios de Cleveland. Al campeón hay que respetarlo primero y destronarlo luego.

Nueva York, por el contrario, contempla unas vacaciones adelantadas que no esperaba. Ojalá cada uno de esos peloteros regrese a sus hogares con la imagen de este fracaso para que le sirva de alimento al fuego de la revancha a partir del primer día del 2019.

El gran drama de estos tiempos para los Yankees es que los Medias Rojas no se van a ir a ninguna parte, que este núcleo continuará siendo una fuerza formidable contra la cual chocarán temporada tras temporada, por un buen rato. Los Betts, los Benintendis, los Martínez, los Bogaerts pesan tanto o más que los Judges, los Stantons, los Gregorius.

Y esto es muy bueno para el béisbol, pero para los Yankees…

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de octubre de 2018, 11:55 p. m..

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