Béisbol

Alfredo Despaigne, los jefes de la pelota cubana y el derecho al pataleo

ALFREDO DESPAIGNE desarrolla una gran carrera en tierras niponas.
ALFREDO DESPAIGNE desarrolla una gran carrera en tierras niponas.

Con esa fuerza deportiva y moral que le asiste, Alfredo Despaigne les ha dicho cuatro verdades a los jerifaltes de la pelota cubana. Sin pelos en la lengua, el Alazán Mayor proclama que no jugará de refuerzo en la ronda final del torneo doméstico, pues nadie ha contado con él.

¿Y cuándo se ha contado con alguien en un sistema de ordeno y mando? De ahí que resulta estimulante ver el sosegado pero firme escrito del mejor pelotero que aún está vinculado al sistema del béisbol cubano. Suficiente es suficiente.

“Ahora nos eligen de refuerzo sin contar con nosotros, sin saber cómo estamos físicamente’’, comentó Despaigne en unos párrafos colgados en su cuenta de Facebook que deben traer de cabeza a quienes ostentan cargos en las oficionas del Instituto Cubano de Deportes. “En mi caso me he lesionado 3 veces y nadie sabe eso, que jugamos con dolor por la falta de descanso’’.

No recuerdo que ningún deportista cubano haya elevado una protesta tan firme y tan pública. Pero es que el caso de Despaigne, quien firmó un excelente contrato de $16 millones con los Halcones del béisbol profesional japonés, trae cola. La memoria no olvida.

Aún recuerdo en la pasada Serie del Caribe, cuando el manager Carlos Martí dijo que Despaigne iba a jugar en muletas, en alusión al valor del hombre entregado al terreno, dispuesto a arriesgarlo todo, luego de una lesión en la pantorrilla.

Arriesgó demasiado Despaigne. Patriotismos aparte, valdría que se preguntase si vale la pena salir a empuñar el madero y correr, si no se encuentra al ciento por ciento de sus habilidades. ¿Le haría bien o mal a su equipo? ¿Le haría bien o mal a su futuro? ¿Era ese el torneo de todos los torneos que vale el sacrificio?

A diferencia de Grandes Ligas, donde los clubes mandan generalmente por encima de país y bandera, los Halcones no pudieron hacer otra cosa que contemplar en asustado silencio la travesía de su slugger en Guadalajara, cuando ya estaban abiertos los campamentos de primavera en la tierra del Sol Naciente.

Despaigne ganó en Japón, vino a Miami, viajó a Hawaii, regresó a Miami, retornó a Cuba para estar en los choques decisivos de la Serie Nacional y luego estuvo lesionado en el Clásico del Caribe. Recuerdo aquellos panamericanos de Toronto 2015 cuando dejó a su entonces equipo de Chibba Lotte para estar en Canadá. Era más joven. Ya no tanto.

Habría que tener más cuidado con Despaigne. Ahí está la historia de Yao Ming como espejo. Del gigante chino se esperaba mucho más en la NBA, pero las autoridades de ese país acordaron un contrato con la liga profesional que le obligaba a participar en cuanto evento y torneo se organizara en el planeta. Sin parar.

De los Pan Pacific a los clasificatorios a mundiales y olimpíadas, Ming no tenía descanso. Sus temporadas en la NBA se vieron plagadas de lesiones y su carrera se tronchó. ¿Qué habría sido de La Gran Muralla de haberse concentrado más en el ámbito profesional? Talento tenía.

No digo que Despaigne renuncie a la selección nacional. Pero a sus 32 años se debe elegir mejor a qué tipo de eventos debe ir -¿unos Centroamericanos? ¿Una ronda de Serie Nacional como refuerzo? Por favor.- y bajo qué tolerancia de dolor debe jugar. Solo así el “Caballo de los Caballos’‘ podrá seguir galopando por largo rato al paso de su poder.

“Por mi parte no jugaré cueste lo que cueste y piensen lo que piensen’’, remata Despaigne en su escrito.” Saludos a todos y disculpas al público de toda la isla”.

Al menos ahora tuvo su derecho al pataleo.

TEXTO INTEGRO DE DESPAIGNE

“Bueno, nos acabamos de levantar aquí en Japón y me entero de la noticia que estamos de refuerzo, yo entiendo que es nuestra pelota, que el público nos quiere ver jugando en Cuba, pero antes que todo está la salud y el rendimiento para que todos los fanáticos puedan vernos por 5 o 6 años más jugando. Nosotros nos pasamos desde febrero hasta noviembre jugando pelota todos los días y al 100% y es un béisbol súper más difícil y más excitante que el nuestro allá.

Y ahora nos eligen de refuerzo sin contar con nosotros, sin saber cómo estamos físicamente. En mi caso me he lesionado 3 veces y nadie sabe eso, que jugamos con dolor por la falta de descanso, es juega aquí y en Cuba. Eso en mi caso que soy el que más tiempo lleva aquí, tengo 3 años sin descanso fuera de la familia, 8 meses de nuestros familiares. No creo que sea justo después de un año de pelota acá ir para Cuba a jugar en otra provincia fuera de la familia, de los hijos, sin descanso.

También pienso que villa Clara o Sancti Spíritus quieren ganar con nuestra ayuda, pero creo que para quedar mal con el público, con la dirección del equipo, mejor que no nos pidieran de refuerzo porque a finales de enero tenemos que venir para acá de nuevo al campo de entrenamiento que empieza el día 2 de febrero. Por lo tanto llámense a conciencia nuestros jefes que si seguimos así a la Olimpiada no llegamos ninguno de los que estamos aquí. Gracial fue a los Centroamericanos con los dedos fracturados que no se habían recuperado aún, Moinelo constantemente (tiene) fatiga en el brazo, yo dolores constantes en las rodillas, y así tenemos que jugar. Por mi parte no jugaré cueste lo que cueste y piensen lo que piensen. Saludos a todos y disculpas al público de toda la isla”.

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