Béisbol

Ariel Prieto, el secreto detrás del éxito de Yasmany Tomás


Los cubanos Yasmany Tomás (izq.), Tany Pérez (cent.) y Ariel Prieto conversan antes del inicio del juego entre los Marlins y los Diamondbacks de Arizona, el pasado 18 de mayo.
Los cubanos Yasmany Tomás (izq.), Tany Pérez (cent.) y Ariel Prieto conversan antes del inicio del juego entre los Marlins y los Diamondbacks de Arizona, el pasado 18 de mayo. el Nuevo Herald

Durante varios minutos Ariel Prieto ha sido paciente y ha dejado que el enjambre de periodistas acribille con preguntas a Yasmany Tomás en su primer viaje a Miami con los Diamondbacks de Arizona.

Pero llega un momento en que el ex lanzador de Grandes Ligas convertido en coach contempla su reloj antes de hacerle una seña a la nueva sensación del equipo del desierto: “ya es hora de la práctica de bateo’’, le dice, y Tomás no tiene otro remedio que ponerle fin a la improvisada conferencia de prensa de la manera más correcta posible.

Tomás no duda en seguir la indicación de Prieto, quien ocupa un puesto muy importante dentro de la organización de Arizona, como hizo en las tres temporadas previas con los Atléticos de Oakland.

“Mi papel principal aquí es contribuir a la aclimatación de Tomás, ayudarlo en la transición de Cuba a Estados Unidos en todos los aspectos de la vida, dentro y fuera del terreno’’, explica Prieto, de 45 años y voz ronca. “Soy la respuesta a una preocupación legítima de los Diamondbacks que quieren ver triunfar al muchacho’’.

Y cómo puede ser de otra forma, luego de que Arizona invirtiera $68.5 millones en el prospecto cubano que, finalmente, está dando muestras de su talento con el madero y dueño ya de la tercera base.

La historia de Prieto en su faceta de coach no comenzó con Tomás, pues del 2012 al 14 estuvo en la misma función al lado de Yoénis Céspedes, quien brilló con los Atléticos -tras firmar un pacto de $36 millones- antes de pasar a los Tigres de Detroit.

Parte del éxito de Céspedes tuvo que ver con la presencia de Prieto, quien guió sus pasos a cada momento y le impulsó a seguir adelante cada vez que al chico de la región oriental cubana le entraba la nostalgia por su tierra y sus gentes.

“Céspedes es un muchacho quieto, tranquilo, pero un caballo en el estadio’’, recuerda Prieto, quien estuvo más de 10 años sin poder reunirse con su madre. “A veces le decía, arriba, mira adelante que el mundo es tuyo. Tomás, como es de la Habana, se abre más, siempre está alegre. Los dos son tremendas personas con quienes he dejado y estoy dejando parte de mí’’.

Cuando los Diamondbacks supieron de la historia de éxito entre Céspedes y Prieto no lo pensaron dos veces, porque no había mejor maestro para Tomás, de quien no sabían qué esperar realmente, que el exlanzador de las Mayores y la selección nacional cubana.

Prieto, por su parte, ha abrazado esta nueva profesión con una pasión que ni él mismo imaginaba y solo le bastó recordar su primer viaje de Miami a Dallas en 1995 para su debut en los entrenamientos de primavera.

“Me sentí perdido, no podía leer los letreros en inglés, no sabía como pedir ayuda a la gente y eso me desgarraba por dentro’’, rememora Prieto, quien aprendió inglés a las malas, con lagunas y errores hasta domarlo casi de manera perfecta. “No quiero que estos muchachos pasen por lo mismo, porque si no eres fuerte de mente, esa sensación de impotencia te puede hacer daño’’.

Desde la época en que Prieto llegara a Estados Unidos en 1995 a la fecha la situación ha cambiado mucho para los cubanos, porque si en aquel momento eran apenas dos o tres en Grandes Ligas hoy son casi 80 entre los que brillan en las Mayores y los que se encuentran en el sistema de granja.

Cada vez que Prieto visitaba un estadio y le tocaba lanzar se sentía luchando no solo contra los bateadores rivales, sino contra el resto del mundo, mientras que Tomás viene a Miami, por ejemplo, y encuentra el abrazo cálido de sus compatriotas Adeiny Hechavarría y José Fernández, para no hablar ya del miembro del Salón de la Fama, Tany Pérez, todos con la franquicia de los Marlins.

“Claro que sé todo lo que pasaron los que vinieron delante de mí’’, afirma Tomás. “Ariel no es solo mi entrenador, también es mi amigo, mi confidente. Mucho de lo que he avanzado en tan poco tiempo se lo debo a él, que no deja que me relaje, que me mantiene siempre en pie de guerra’’.

Prieto es muy claro con todos: les tiende la mano hasta el infinito durante las 24 horas del día, pero exige del mismo modo, con el recordatorio que los millones en el banco no son sinónimo de éxito en el terreno y sobre todo que, algún día, todo puede acabar de manera abrupta, sin previo aviso.

La vida de un pelotero es pura rutina y repetición, todos los días, con prácticas interminables en las cajas de bateo o la captura de pelotas de las que nace la habilidad suprema para imponerse, de modo que puede resultar fácil caer en el cansancio, sino existe el carácter de un verdadero profesional.

“Siempre les digo que disfruten, porque cada swing, cada fildeo puede ser el último, te lo dice una persona que en un momento pensó que el retiro nunca llegaría’’, comenta Prieto, quien comenzó su carrera de entrenador con Oakland tras retirarse en el 2001. “Muchas veces en Cuba uno trabaja cuando uno quiere y como le da la gana. Aquí no. La palabra clave es disciplina, entrega. Ahí está la diferencia entre el pelotero bueno y el grande’’.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

AÑO

EQUIPO

J

A

JC

INN

H

C

CL

HR

BB

P

G

P

S

PRO

1995

14

9

1

58.0

57

35

32

4

32

37

2

6

0

4.97

1996

21

21

2

125.2

130

66

58

9

54

75

6

7

0

4.15

1997

22

22

0

125.0

155

84

70

16

70

90

6

8

0

5.04

1998

2

2

0

8.1

17

11

11

2

5

8

0

1

0

11.88

2000

8

6

0

31.2

42

21

18

3

13

19

1

2

0

5.12

2001

3

0

0

3.2

6

1

1

0

2

2

0

0

0

2.45

Total

--

70

60

3

352.1

407

218

190

34

176

231

15

24

0

4.85

Datos de la carrera de Ariel Prieto en las Mayores

J: juegos; A: aperturas; JC: juegos completos; INN: entradas; H: hits; C: carreras; CL: carreras limpias; HR: jonrones permitidos; BB: bases por bolas; P: ponches; G: ganador; P: perdidos; S: salvados; PRO: efectividad.

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de mayo de 2015, 8:56 p. m. with the headline "Ariel Prieto, el secreto detrás del éxito de Yasmany Tomás."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA