Aguacero en La Pequeña Habana y derrota de los Marlins. La promesa joven se opaca en el Día Inaugural
No era París, pero había aguacero. La lluvia fue la premonición de la derrota. La grisura del cielo se apoderó del Día Inaugural de la temporada en Miami y de unos Marlins desangelados que hicieron todo lo posible por recordar lo inacabado del proyecto.
Pese a ser jueves y día de tormenta –como esos que solía temer el poeta César Vallejo-, se sentaron en el estadio unos 25,423 aficionados que llegaron con la ilusión de ver a estos jovencísimos peces y se fueron con más preocupaciones y dudas.
Los Marlins cedieron 6-3 el primero de 162 encuentros de la nueva temporada, maniatados por un Kyle Freeland que no por gusto ganó 17 partidos en la contienda pasada con una efectividad de 2.85.
No cabe duda de que los problemas de los peces están imbricados de manera peligrosa, porque los lanzadores del club poseen un margen de error equivalente a cero y sin ofensiva que los respalde de poco o nada servirá la promesa de esos brazos.
José Ureña no lo hizo mal al principio, pero errores de Miguel Rojas y Lewis Brinson abrieron las compuertas de una terrible cuarta entrada en la que Colorado pisaría la goma en cuatro ocasiones.
Después de los errores, el abridor dominicano no sería el mismo, mientras el ataque de los visitantes cobraba fuerza con doble de Chris Iannetta en el cuarto, y cuadrangular de Trevor Story y biangular de Ian Desmond en el quinto.
La vieja máxima de que tras el error viene el hit se magnificó de manera cruel para Miami y especialmente para Ureña, quien se marchó luego de 4.2 capítulos de faena con seis carreras, cuatro de ellas limpias.
Errores mentales y físicos, mínima ofensiva, un talento superior del otro lado…la combinación resultó demasiado letal para los Marlins, que ni en sueños posee una alineación tan potente como la de Colorado ni un abridor de la talla de Freeland, cuyo único error fue permitirle un cuadrangular a JT Riddle en la sexta.
Por supuesto que se trata apenas del inicio del 2019. No habría que leer mucho entre líneas ni sacar conclusiones apresuradas. Si algo cabe de esperanza ahí están los cuadrangulares de Neil Walker en la octava y el de Jorge Alfaro en la novena.
Uno esperaría que los Marlins jugarán mejor a medida que avance la campaña, o de lo contrario vendrán muchos más días de lluvia en La Pequeña Habana.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de marzo de 2019, 7:20 p. m..