Béisbol

Jeter, una bendición para la pelota


Derek Jeter conecta el último hit de su extraordinaria carrera, el domingo en el Fenway Park en Boston, Massachusetts.
Derek Jeter conecta el último hit de su extraordinaria carrera, el domingo en el Fenway Park en Boston, Massachusetts. Getty Images

Triunfante hasta el final, Derek Jeter bateó un sencillo que produjo una carrera en el último turno de una carrera de 20 años en las Grandes Ligas y al salir del terreno recibió una prolongada ovación de pie en el Fenway Park.

El capitán de los Yankees conectó en el tercer capítulo un rodado que picó alto y rebotó en la mano del tercera base de los Medias Rojas Garin Cecchini. Jeter alcanzó la primera base sin que se hiciera el tiro. Después de unos cuantos segundos, Brian McCann salió trotando de la cueva para entrar como corredor emergente.

Al marcharse del terreno, Jeter saludó a los jugadores de Boston en su caseta y luego abrazó al pitcher Clay Buchholz.

Mientras se acercaba a la cueva de su equipo, Jeter se quitó el gorro y recibió el abrazo de varios compañeros. Sus rivales de Boston se pusieron de pie para aplaudir.

“Siento que el momento ha sido el exacto”, comentó Jeter sobre su despedida. “Mis emociones me sobrepasaron el jueves en Nueva York, y cuando llegué a Boston ya estaba listo para cerrar mi carrera. Estoy feliz de venir aquí y jugar un par de partidos. Estoy listo para que este sea el final”.

En su primer turno del juego, Jeter fue out con una línea al torpedero Jemile Weeks. El último hit de Jeter, el número 3,465, le permitió subir su promedio de por vida a .310 e impulsar su carrera número 1,311. El adiós se produjo exactamente 46 años después del último juego de Mickey Mantle.

Previo al partido, Jeter recibió un homenaje de los Medias Rojas, con un acto en el que participaron los ex capitanes de equipos profesionales de Boston.

Durante una ceremonia de media hora de duración, Carl Yastrzemski y Jason Varitek de los Medias Rojas, Bobby Orr de los Bruins (hockey), Troy Brown de los Patriots (NFL) y Paul Pierce de los Celtics (NBA) emergieron de la caseta de Boston, uno detrás del otro. Todos le estrecharon la mano a Jeter, parado detrás de la gramilla en el campocorto.

“Ha sido una bendición...”, dijo el mánager de los Yankees Joe Girardi, conteniendo las lágrimas. “Jugar con tan grande pelotero, entrenar a un muchacho que es lo que uno quiere ver en todos los jugadores, es una reala bendición”.

La despedida de Jeter le dio importancia a un juego que no tenía significado entre los dos viejos rivales de la División Este de la Liga Americana, que perdieron juntos los playoffs por primera vez en 20 años. Los Medias Rojas -campeones defensores- se convirtieron en el primer equipo en la historia del béisbol en ir de último a primero y luego a último en tres temporadas consecutivas.

Los ojos de los 36,879 fanáticos que llenaban el legendario parque bostoniano, sin embargo, tenían los ojos dirigidos a Jeter.

Al inicio de la ceremonia, los caracteres de la fecha del día –SEPTIEMBRE 28 2014– fueron removidos uno por uno en la pizarra manual en el muro del jardín izquierdo, quedando la leyenda: “WITH RESPECT 2 DEREK JETER” (CON RESPETO A DEREK JETER).

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de septiembre de 2014, 8:27 p. m. with the headline "Jeter, una bendición para la pelota."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA