Béisbol

O’Brian es la primera víctima de la crisis ofensiva de los Marlins. No será la última tras cinco derrotas al hilo

JAKE ARRIETA lanza contra los Marlins en la primera entrada del juego contra los Marlins el 12 de abril.
JAKE ARRIETA lanza contra los Marlins en la primera entrada del juego contra los Marlins el 12 de abril. mocner@miamiherald.com

Por la misma puerta por la cual partió Peter O’Brian a las Menores, entró Austin Dean. De la misma manera en que los Marlins habían perdido cuatro juegos en fila, sumaron otro fracaso más. Nada parece funcionar por estos días en el universo de Miami.

Dean fue subido de la granja en busca de una chispa que removiera el letargo que atenaza la ofensiva, pero los peces cayeron el viernes en la noche 9-1 a manos de los Filis en el regreso de JT Realmuto a su antigua casa en La Pequeña Habana delante de 9,322 aficionados.

Cuando vino a consumir turno por primera vez con el uniforme de Filadelfia, Realmuto fue recibido por una mezcla de aplausos y silbidos antes de poncharse.

Pero en sus comparecencias posteriores sacó su mejor versión al pegar un par de imparables con una remolcada, mientras conducía sin apuros al veterano Jake Arrieta al puerto de la victoria con una soberbia faena de siete entradas, una carrera, cinco hits permitidos y ocho ponches.

Arrieta lo tuvo demasiado fácil con la guía de Realmuto –conocedor de todos los secretos de sus antiguos compañeros- y unos Marlins que viven un horrendo momento ofensivo que no parece acabar nunca.

Miami acumuló su quinta derrota al hilo y su tercera blanqueada en ese período, pues en par de encuentros durante la serie anterior en Cincinnati se quedaron con ganas de pisar el plato.

Como si fuera poco, el pitcheo joven del que tanto se hablara como punto luminoso en la “reconstrucción’’ ha dado muestras que es un proceso inacabado y riesgoso. Y la defensa tampoco estuvo a la altura con dos errores.

Al igual que Pablo López el jueves, ahora fue Sandy Alcántara quien exhibió grietas al firmar seis carreras limpias en apenas cinco entradas, con enfoque en una tercera donde le pisaron el plato en cinco ocasiones con seis indiscutibles consecutivos, incluidos dos dobles.

Mientras Filadelfia infligía daños con su ataque que tuvo como punto culminante un cuadrangular de Andrew McCutchen de dos anotaciones, los bates de los Marlins –apenas dos carreras en cuatro juegos- seguían adormilados

O’Brian es apenas la primera víctima de esta situación, pero no será la última. Por cierto, Dean impulsó la única de Miami. Tal vez sea un signo positivo.

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