Béisbol

Miami invierte los números y apalea a los Filis con un Dean explosivo y un Smith en noche de gala

AUSTIN DEAN celebra su cuadrangular en la tercera entrada del juego contra los Filis este 13 de abril del 2019.
AUSTIN DEAN celebra su cuadrangular en la tercera entrada del juego contra los Filis este 13 de abril del 2019. mocner@miamiherald.com

Los números se invirtieron a favor de los Marlins. La cantidad de carreras, los hits, los extra bases. Finalmente despertó Miami y cayó con fuerza brutal sobre Filadelfia, luego de cinco fracasos consecutivos y una ofensiva anémica.

Caleb Smith lanzó una gema de un solo imparable en seis episodios el sábado en la noche para dominar a una de las alineaciones más temibles del béisbol en el triunfo de los peces 10-3 en La Pequeña Habana delante de 13,828 aficionados.

Para el abridor zurdo no solo se trataba de detener la caída libre de su equipo, sino de una especie de redención personal, pues en su anterior salida ante los Filis –el 5 de abril del 2018- apenas había durado tres entradas de faena.

Ahora fue todo muy distinto, porque Smith estuvo en control total de sus envíos secundarios para desajustar a Bryce Harper y compañía en una de sus mejores actuaciones de su corta carrera.

Como si fuera poco, contó con algo muy raro por estos días en Miami: respaldo ofensivo. Su equipo le apoyó con un ataque de 18 indiscutibles, incluidos tres cuadrangulares firmados por Brian Anderson, Neil Walker y Austin Dean. Y los tres en el tercer inning.

Este fue el primer capítulo con tres vuelacercas en el Marlins Park desde que lo hicieron Giancarlo Stanton, A.J. Ellis y Miguel Rojas el 20 de septiembre del 2017 en un octavo episodio contra los Mets.

Llegado un día antes, Dean fue el autor de la única carrera de los Marlins en la derrota de viernes y en esta ocasión estuvo incontenible al conectar de 4-4 e impulsar cinco carreras, una marca personal. Se quedó a un doble de completar el ciclo.

Miami, que había anotado solo dos carreras en esas cinco derrotas, debe sentir un alivio enorme, aunque debe hacer mucho más para salir del sótano en la División Este.

Miami aprovechó una rara estadística en su lanzador rival: Zach Efflin es un pitcher de dos mitades. En los primeros tres tramos suele lanzar para efectividad de 5.42; mientras que en los siguientes mejora a 3.02. Y los peces le pisaron el plato seis veces entre el segundo y el tercero.

En la novena entrada fue que hizo aparición el ataque de Filadelfia ante un Adam Conley sin recursos al que le marcaron tres, pero ya era demasiado tarde para una remontada de esa magnitud.

La cuestión para los Marlins es demostrar que lo del sábado no fue cosa de una noche atípica sino la llegada de mejores jornadas y actuaciones superiores, como las de Dean y Smith.

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