Dos expulsiones y poco drama. Ureña mantiene la compostura, pero se molesta en la derrota
El conato de drama fue acallado con un gesto primero y luego con una expulsión. Fuera de eso, la noche no tuvo nada altisonante ni notable para los Marlins que cayeron derrotados en medio de un letargo ofensivo que parece eterno.
Mucho se había hablado del primer enfrentamiento en el 2019 entre José Ureña y Ronald Acuña. La saga del pelotazo de agosto del año pasado todavía flotaba en el aire como un presagio de que algo malo podía suceder, aunque los protagonistas hablaron de enterrar el hacha de la guerra.
“Yo nunca tuve el deseo de continuar con esto’’, apuntó Ureña. “Cuando me tiraron mal, yo no perdí la cabeza. Muchos hablaron de mí, ¿pero quién se comportó como un profesional? Yo voy a seguir haciendo mi juego, mi pitcheo adentro. No voy a cambiar por nadie’’.
Todo se saldó con un ponche del dominicano al venezolano en ese turno inicial y con la expulsión del abridor de Atlanta, Kevin Gausman, cuando lanzó por detrás del pitcher de Miami. Después, el choque seguiría por sus cauces naturales y, naturalmente, a la derrota 7-2 de los de casa.
Botado Gausman en la segunda entrada, los Bravos echaron mano a Touki Toussaint, un chico de Coral Springs de raíces haitianas que llegó con una efectividad horrible (8.59) y lanzó una sólida pelota a lo largo de cuatro entradas.
Ureña habrá ponchado a Acuña, pero cargó con su quinta derrota de la temporada y elevó su promedio de carreras limpias a 5.45, muy lejos de lo que se espera de un as de cualquier rotación, además de experimentar un retroceso luego de tres aperturas de calidad.
El dominicano permitió dos imparables, pero dos de ellos resultaron cuadrangulares de Brian McCann y Freddie Freeman, quienes remolcaron entre ambos cuatro anotaciones y expusieron nuevamente la verdad de unos peces que no pueden levantar cabeza.
Quizá por eso se hizo expulsar Mattingly en la sexta entrada. El manager fue a protestar un strike muy parecido a una bola en un conteo de Jorge Alfaro y el árbitro de la goma lo expulsó sin muchos miramientos. Pura frustración.
Poco antes del inicio del juego, Derek Jeter había expresado no sentirse nada feliz con un inicio de temporada que mantiene a los Marlins con el peor record de las Grandes Ligas (9-22).
Miami echó hace una semana a un coach de bateo (Mike Pagliarulo) y este jueves a un alto ejecutivo de negocios (Chip Bowers), pero la solución no se vislumbra cercana, quizá ni a mediano plazo.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de mayo de 2019 a las 10:53 p. m..