Clubes interesados en Ureña. ¿Se le cambia por más ofensiva o se queda en la rotación?
El verano llega con la misma fuerza de la pregunta: ¿a quiénes cambiarán los Marlins en su plena reconstrucción? Uno de los nombres que comienza a sonar con fuerza es el de José Ureña, quien de seguro provocará un intenso debate dentro de la jerarquía de la organización.
No se llevó la victoria, pero Ureña lanzó en gran forma el lunes para que los peces vencieran 3-2 a los Nacionales que volvieron a exhibir la peor de sus carencias en esta temporada: el peor bullpen de las Grandes Ligas.
Ureña sostuvo una impetuosa pulseada en el montículo con el tremendo Max Scherzer, quien se fue al clubhouse con la ventaja mínima de 2-1 solo para contemplar una caída de los relevistas alimentada por un error del campocorto Trea Turner.
Esta es la octava salida consecutiva en que Scherzer se va sin llevarse el triunfo, pero al menos el derecho de la capital sabe que no irá a ninguna parte cuando llegue la fecha límite de cambios a fines de julio, algo que no puede decir Ureña.
Según reportes de prensa, varios equipos se han acercado a los Marlins indagando sobre la disponibilidad del dominicano que en sus últimas siete salidas exhibe una efectividad de 2.80 y que ante Washington admitió solo dos anotaciones y cuatro imparables.
Con apenas 27 años, los peces habrán de pensarlo dos veces para canjear a un lanzador que entraría en lo mejor de su carrera y tendría al menos dos contiendas más de control en el arbitraje salarial.
Pero como todo club en transformación, Miami pudiera apelar a una lógica distinta dada la necesidad de encontrar una ofensiva que ahora se muestra anémica y con la presencia de buenos prospectos de pitcheo en las Menores.
Quizá los números del quisqueyano no luzcan impresionantes a simple vista, pero las más de las veces ha recibido muy pobre apoyo de los bates de su club y mantiene una recta sostenida en las 96 millas que pudiera ayudar a algunos de los equipos con aspiraciones de playoffs.
Afortunadamente, Ureña sí pudo ver cómo sus compañeros empataban 2-2 en la séptima el encuentro ante el relevo de los Nacionales y luego como se iban delante 3-2 en la octava frente a un viejo conocido como Kyle Barraclough.
Sergio Romo, Starlin Castro, ¿Ureña? Será interesante seguir las evoluciones del alto mando de los Marlins cuando vengan las ofertas en firme –su salario en el 2019 es de $3.2 millones- en torno al dominicano. Los equipos por ahora solo preguntan.
Aquí puede pasar de todo.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de mayo de 2019, 4:14 p. m..