Béisbol

Decepcionado, así se describe el manager de los Marlins tras el fracaso ante San Luis

El jardinero de los Marlins Harold Ramírez es puesto out en segunda base por el torpedero de los Cardenales Yario Muñoz, en el segundo inning del partido celebrado el 10 de junio de 2019 en Miami.
El jardinero de los Marlins Harold Ramírez es puesto out en segunda base por el torpedero de los Cardenales Yario Muñoz, en el segundo inning del partido celebrado el 10 de junio de 2019 en Miami. ctrainor@miamiherald.com

Después de la gira llena de esperanzas, continúa la malsana estancia en casa. Los Marlins exhibieron la marca de un equipo inconsistente, que todavía no encuentra su identidad al verificar un retroceso en toda la línea.

La derrota del lunes por la noche 4-1 a manos de los Cardenales confirmó que aquellos momentos de las cuatro subseries ganadas corren el riesgo de perderse si el equipo de casa sigue cediendo terreno al ritmo de cinco derrotas consecutivas.

Tal vez por eso Don Mattingly decidió caracterizar este fracaso con una sola palabra: decepcionado.

“Sí, me siento decepcionado, porque creo que nos apartamos del plan de juego’’, comentó el manager de los peces. “Decepcionado con el nivel de energía. No hay excusa [si el choque del domingo duró más de cuatro horas]. Hay que venir preparado a ganar’’.

Miami se mueve encima de arenas movedizas y sus prometedores peloteros pisan firme unas veces y se hunden en otras, incluso dentro de un mismo encuentro, como sucedió en esta jornada con dos claros ejemplos: Sandy Alcántara y Jorge Alfaro.

El lanzador dominicano siempre ofrece destellos de un tremendo futuro, a ratos dominante, seguro de sí mismo, pero capaz de regalar cuatro boletos en cinco episodios y colocarse por detrás de los conteos para caminar al filo de la navaja.

“Tengo que ser más agresivo y estar por encima de los bateadores’’, reconoció Alcántara. “Claro que los Cardenales tendrán un lugar especial para mí, pero eso no explica nada. Debo trabajar para rebajar las bases por bolas’’.

No se puede decir que Alcántara lanzó mal ante el equipo que lo envió a Miami a cambio de Marcell Ozuna y otros tres peloteros más. Cuatro hits en cinco episodios ni remotamente pueden considerarse un fracaso y menos cuando tres de las cuatro carreras en la pizarra son sucias…y aquí entra Alfaro en la ecuación.

Como la espuma viene subiendo el colombiano con el madero, al punto que en los últimos nueve juegos en La Pequeña Habana conecta para más de .460, con 14 imparables en ese lapso, incluidos dos el lunes.


Pero Alfaro cometió dos fallas que alteraron el curso del partido. En la tercera entrada fue sorprendido en segunda base –había otro a bordo en la inicial- sin outs para enfriar un potencial rally de los suyos.

“No soy una persona que se escuda en excusas’’, expresó el colombiano. “Debo hacer mejor las cosas’’.

Nada, sin embargo, sería más duro de digerir que su error en tiro a la inicial en la sexta entrada que abriría las puertas a tres anotaciones de los Cardenales y decretaría el fin de Alcántara, quien se fue con una sola carrera limpia a su cuenta.

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