Béisbol

Siempre tuve la esperanza de que el pacto Cuba-Grandes Ligas no iba a suceder, afirma Euclides Rojas

Euclides Rojas siempre dice lo que piensa. Directo y sin dobleces, quien fuera uno de los mejores lanzadores de Industriales y Cuba en su generación respeta todas las opiniones, pero no cambia la suya cuando se trata de la política y su país.

Por estos meses y semanas, la política y la pelota han estado entrelazados en el tema del fallido pacto entre la Federación de Béisbol de la isla y las Grandes Ligas, algo celebrado por Rojas como algo positivo, porque estaba sustentado en una falsedad.

Comenzó desde el puesto básico de coach en las Menores, pasó por Boston y lleva ocho años en Pittsburgh al frente del bullpen, donde es reconocido como una autoridad del pitcheo. Vino a Miami para la serie contra los Marlins y ya compró sus tabacos, como siempre que regresa a casa.

¿Qué sacas de esta historia del fallido acuerdo Cuba-MLB?

“Con el respeto a algunos compañeros míos en Cuba, siempre tuve la esperanza de que no iba a suceder. No es justo para los cubanos, no es justo para el béisbol. Estoy de acuerdo con la decisión que ha tomado la administración’’.

¿Básicamente por qué?

“Vivimos en un país libre. Desgraciadamente, nuestro país Cuba, no lo es. Allá no tienen los mismos derechos y oportunidades que tenemos nosotros aquí. Así que estoy muy de acuerdo que de que sigan tomando medidas, y repito es mi opinión personal y respeto otras, con el objetivo de que nuestro país sea libre lo más pronto posible’’.

¿Qué crees de eso de la Federación Cubana de Béisbol es independiente?

“Se sabe muy bien aquí y allá que nada es independiente, que todo pertenece al gobierno o al desgobierno, pero con la ayuda de Dios tendremos libertad algún día’’.

¿Qué tipo de pacto aprobarías?

“La única manera en que aceptaría algo es si Cuba fuera como, por ejemplo, la República Dominicana, donde si Dios te dio condiciones para jugar béisbol, echas adelante, pero no me gustaría mientras en Cuba no hay libertad. Dios nos hizo libre, nadie tiene el derecho de quitarnos eso. Siempre he pensado igual y eso no va a cambiar mientras esté en esta tierra’’.

¿Cómo repasas tu carrera como coach en Grandes Ligas?

“Sigo aprendiendo, estudio mucho, me considero un cubano más, un luchador que está buscando oportunidades para seguir adelante. Me divierto y me alienta poder ayudar a los muchachos. He aprendido de coaches que me tendieron la mano, que me han respetado y me admiran. Me acogieron como si hubiera nacido en este país’’.

Eso es algo que no muchos entienden.

“Siempre digo que me siento orgulloso de ser ciudadano americano, aunque mi corazón es cubano y ellos lo saben, porque así lo expreso siempre. Pero estoy muy agradecido de ser ciudadano americano. Espero que Cuba alguna vez sea como Estados Unidos’’.

¿Recuerdas tus inicios como coach?

“John Boles, quien fue manager de los Marlins, era director de Ligas Menores con Dombrowski, Avila, me propusieron ser coach, porque veían la manera en que me relacionaba con los jóvenes. Siempre les voy a agradecer la manera en que me acogieron y me enseñaron. Tuve que comenzar desde cero’’.

¿Qué sientes cuando vez que un pitcher entiende y aprende lo que le dices?

“Es algo muy reconfortante. Te hace sentir bien. Los muchachos acá tienen deseos de aprender. Y cuando los vez crecer, te dan más ganas de venir al estadio y trabajar más fuertes’’.

Llevas mucho tiempo con los Piratas,¿qué significan para ti?

“Los Piratas son una escuela. He aprendido mucho con ellos. Tienen un manager que estudia mucho y nos ayudo. Esta es mi casa. Tengo la suerte de que aquí estuvo el Jackie Robinson latino, Roberto Clemente’’.

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