Cuba pierde ante Colombia con su Caballo Blanco. Ahora el resto del camino se complica en Lima
Este comienzo no presagia nada bueno. Siempre se supo que el béisbol de Colombia viene cotizando al alza en todos sus niveles, pero aquí no se trata de la mera derrota, sino de cómo se produjo esa derrota, porque Cuba fue nada en su debut panamericano.
Los cafeteros vencieron el lunes 6-1 los antillanos con un pleno dominio en todas las áreas del juego, sin que los pupilos de Rey Vicente Anglada tuvieran una oportunidad clara de revertir el resultado final, y lo peor es que lo hicieron ante el Caballo Blanco del pitcheo cubano.
Cuba depende mucho de las dos o tres salidas que pueda ofrecerle Lázaro Blanco en cualquier torneo internacional, como si no hubiera nada más, salvo un Freddy Asiel Alvarez. Así como le vaya al as de la rotación de la isla, una puede entonces hacer un cálculo de la posición en ese evento.
Y en este las cosas no salieron bien con el disparo de salida. Blanco no pudo ir más allá de 2.1 entradas con tres carreras limpias a su cuenta, incluyendo un par de cuadrangulares de una selecciön a la cual se le había vencido en seis ocasiones consecutivas.
Salvo Vladimir García, ninguno de los otros tres lanzadores utilizados por Anglada ofrecieron algún tipo de confianza, mientras los colombianos pegaban 10 imparables y los cubanos apenas llegaban a la mitad de esa cifra ante los envíos de José Calero y el cuerpo de relevistas.
El domingo Anglada reiteraba que lo único aceptable sería un oro, pero las palabras no llevan la certeza del pasado para un país que llegó a encadenar 10 oros en Juegos Panamericanos antes de que Canadá se impusiera en Guadalajara 2011 y Toronto 2015.
Anglada, precisamente, fue el último manager ganador de Cuba en esta cita regional al coronarse en Río de Janeiro 2007. Nadie mejor que él pudiera devolver a su tierra a lo más alto del podio en estos torneos y lograr la cada vez más difícil clasificación a la cita olímpica de Tokío 2020.
Nada, sin embargo, puede con la realidad de un béisbol desangrado por más de 400 partidas en todos sus niveles y zarandeado por la política de cambios -ahora viene una nueva estructura de Serie Nacional- sin un pensamiento lógico detrás de los mismos.
Colombia, con sus nuevos estadios, su número creciente de peloteros en Grandes Ligas, la búsqueda renovada de talento por los evaluadores, viene aumentando sus caudales en este deporte y cada vez va por más. Esto es una realidad innegable. Este triunfo dice que lucharán por el oro en igualdad de condiciones con cualquiera en Lima 2019.
Cuba aún puede levantarse, pero el hecho de malgastar -en esta caso automalgastar- la primera apertura de Blanco junto con la pobre actuación ofensiva hacen que los deseos dorados comiencen a tambalear. Lo que vinos en la Liga Can-Am, el tope en Estados Unidos y la gira por Nicaragua tampoco invitaba a la esperanza.
Los cubanos deben aferrarse a ella de todos modos. Es lo único que les queda.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de julio de 2019, 3:44 p. m..