Béisbol

Después del balk, el diluvio. ¿Cómo un momento de tensión hundió al mejor pitcher del club?

AP

Después del balk, el diluvio. Las puertas del infierno se abrieron delante de los Marlins cuando Caleb Smith realizó, supuestamente, un movimiento ilegal y dos corredores avanzaron a segunda y tercera, lo que desencadenó una cascada de batazos y errores que signaron la derrota de los Marlins.

Smith no supo lidiar con ese momento de tensión en la quinta entrada y los Bravos aprovecharon esa debilidad para colar cinco hombres en la goma y derrotar el viernes en la noche 8-4 a los peces que una vez más fueron encadilados por Julio Teherán.

“Si eso fue un balk, entonces todos los días se comete un balk en las Grandes Ligas’‘, comentó el manager Don Mattingly. “Estoy seguro de que la Oficina del Comisionado mirará esa jugada’‘.

Lo del colombiano Teherán contra Miami ya pasa de la raya, porque con sus seis ceros en el segundo encuentro de la serie llegó a 24 entradas sin permitir anotaciones contra los de casa hasta que Starlin Castro le sacó una bola del parque en la séptima.

Quién sabe el rumbo del encuentro sin ese mal momento, porque los Marlins descontaron cuatro entre el séptimo y el octavo tramo, provocando nerviosismo entre los Bravos antes de que Ronald Acuña pegara su segundo bambinazo -lleva cuatro encuentros pegando palos de vuelta entera- de la noche con uno a bordo en el noveno.

Pero lo sucedido en el quinto episodio terminó de hundir a los peces, porque justo tras decretarse el balk por el árbitro de segunda base, Smith comenzó a protestar y fue seguido por Don Mattingly, quien fue expulsado por segunda vez en la contienda.

“Definitivamente, no fue un balk’‘, argumentó Smith. “Yo había pedido tiempo y salí del montículo. Después de eso fue que el árbitro decretó el balk. Tras eso, el juego cambió. Pero no fue un balk’‘.

Cuando el zurdo retornó al montículo, su mente estaba en otra parte y los Bravos aumentaron la presión ofensiva que tuvo su pico con el cuadrangular número 31 de Acuña, para acompañar al que había pegado Ozzie Albies en la primera entrada.

Esa actuación de apenas 4.2 episodios y seis anotaciones a su cuenta con 10 imparables admitidos, dista mucho de sus faenas en el parque de La Pequeña Habana, donde Smith -antes de este juego- presentaba balance de 5-1 con 2.66 de efectividad.

Con su 11no cuadrangular de la contienda, Castro es uno de los dos únicos jugadores de posición -el otro es Robinson Canó- con 10 temporadas consecutivos con dobles dígitos en vuelacercas desde el 2011.

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