Béisbol

De Nueva York a Atlanta, el cambio de horizonte le ha venido bien a la Pantera de Cuba

El torpedero de los Bravos Adeiny Hechavarría celebra al llegar al banco del equipo luego de pegar un jonrón de dos carreras en el segundo inning del partido ante los Marlins, efectuado el 21 de agosto de 2019 en Atlanta
El torpedero de los Bravos Adeiny Hechavarría celebra al llegar al banco del equipo luego de pegar un jonrón de dos carreras en el segundo inning del partido ante los Marlins, efectuado el 21 de agosto de 2019 en Atlanta Getty Images

Que Ronald Acuña Jr. le conecte un jonrón a Caleb Smith no es noticia. El venezolano acumula 36 para la calle en la temporada y hace sentir su poder contra cualquiera, que Adeiny Hechavarría le desaparezca una pelota al mejor lanzador de Miami, esa es otra historia.

Pero la historia, o mejor dicho, las dos sucedieron el miércoles en la noche para que los Bravos continuasen su dominio extremo sobre los Marlins, que cayeron 5-0 silenciados por los envíos del colombiano Julio Teherán.

El cubano Hechavarría había cerrado el choque del martes con una joya defensiva que acaparó titulares y fue repetida hasta el cansancio entre las joyas de SportsCenter, el programa líder de ESPN, pero en esta ocasión su mayor aporte vino con el madero.

Su batazo de cuatro bases -con un hombre en circulación- se produjo en la segunda entrada y fue apenas su sexto de la temporada, y el primero que conecta desde que llegara el 16 de agosto a los Bravos, luego de ser dejado libre por los Mets de Nueva York.

A Hechavaría le ha venido de maravilla la movida a Atlanta, pues en los últimos siete encuentros batea para .333, aunque la ofensiva no es el fuerte del nativo de Santiago de Cuba.

La llegada de Hechavarría se produjo tras una lesión del titular Dansby Swanson que le tendrá fuera de juego al menos un par de semanas más y la regresión defensiva de Johan Camargo, quien fue enviado a Triple A para que trabajara fuerte en sus lagunas.

En algún momento, Camargo fue considerado un prospecto de tremendas condiciones y con una defensa superior al promedio de las Mayores, pero su pérdida de desplazamiento ha levantado banderas rojas dentro de los Bravos y hoy se le contempla como un utility.

Pero si lo de Hechavarría es un agregado bien recibido, lo de Acuña Jr. es la confirmación de que puede ser el mejor pelotero joven de todas las Grandes Ligas y la peor pesadilla por estos días de Miami.

Y hablando de ofensiva, qué puede decirse cuando el mejor bateador de los Marlins fue el propio Smith, quien con un par de dobles se convirtió en el primer pitcher de la franquicia que logra dos batazos de esa dimensión desde AJ Burnett el 5 de mayo del 2002.

Es una estadística bonita, pero no sirve de nada.

Teherán, por su parte, ponchó a nueve para fijar su marca personal en el 2019.

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