Béisbol

Los Marlins visten de blanco en un juego donde los bates estuvieron al rojo vivo

SAN DIAZ (D) es felicitado por Harold Ramírez (47) luego de que el boricua pegara un cuadrangular de tres carreras en la tercera entrada contra los Filis.
SAN DIAZ (D) es felicitado por Harold Ramírez (47) luego de que el boricua pegara un cuadrangular de tres carreras en la tercera entrada contra los Filis. dsantiago@miamiherald.com

Era día de sobrenombres y uniformes horribles. Podía ser la jornada perfecta para lamentaciones y culpas. Los Marlins regresaron a casa después de una malísima gira que les vio perder seis jugos consecutivos y se encontraron con un juego extraño, lleno de giros y ofensivas, pero al menos un partido que ganaron.

Dos veces se repusieron los peces de déficits el viernes por la noche para imponerse 19-11 a los Filis de Filadelfia en el inicio del llamado Fin de Semana de los Jugadores, donde se eligen otras denominaciones -especies de alter ego- y diferentes colores.

El de Miami era tan blanco que hacía imperceptibles los sobrenombres, pero al menos los maderos se pusieron al rojo vivo para facturar 19 carreras, seis más que todos las fabricadas en la gira por Denver y Atlanta, además de empatar un record de la franquicia para la temporada y terminar como el segundo choque en casa con más carreras tras un 20-1 sobre Atlanta en el 2003.

La ofensiva de los Marlins de 19 imparables fue liderada por dos cuadrangulares de Starlin Castro, quien también remolcó cinco para confirmar su tremendo paso en la segunda mitad de la temporada.

Cuando los Filis fabricaron siete carreras en las tres primeras entradas de Héctor Noesí, todos los periodistas que cubren al club se apuraron en escribir los primeros párrafos de una derrota casi segura, sin que nadie pudiera imaginar lo que vendría minutos más tarde.

En la parte baja de la tercera, el ataque de los peces se rebeló de tal manera que de un golpe se hicieron siete anotaciones para borrar la primera ventaja de los Filis, algo nunca antes visto en la historia de la organización y algo que no sucedía desde que San Luis anotara siete contra Cincinnati el 19 de julio.

De ese rally cabría destacar un cuadrangular de tres carreras para Isán Díaz, quien se encontraba en tremendo letargo que ya empezaba a afectar su actuación en la segunda base.

Mattingly le dio la bola entonces a Wei Yin Chen en el cuarto episodio y los visitantes se lanzaron nuevamente a la carga para lograr una segunda ventaja de dos carreras que por momentos parecía tensar la esperanza de Miami.

Pero los Marlins encontraron fuerzas y, apoyados en un error de Maikel Franco en la antesala, se colaron en cinco ocasiones en la goma para darle sentido definitivo al encuentro, porque en esa tercera entrada de siete carreras el equipo perdió a Brian Anderson.

El jardinero fue golpeado en la mano izquierda por una recta de 93 millas por hora de Vince Velasquez y fue diagnosticado con una contusión que lo tendrá bajo observación día a día por parte del club.

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