Un colombiano se convierte en héroe y un cubano en villano en el triunfo de los Marlins ante los Rojos
Con una exhibición de poder poco frecuente en esta temporada, los Marlins derrotaron 4-3 a los Rojos de Cincinnati en 12 entradas y evitaron la barrida en la serie de cuatro juegos en la Pequeña Habana.
El equipo con menos jonrones en las Grandes Ligas (115) sacó a relucir un bateo de alto calibre para atormentar al pitcheo de Cincinnati que soportó cuatro cuadrangulares en solitario, el último de Harold Ramírez para decidir el partido.
El colombiano Ramírez puso a volar alto por el jardín izquierdo un envío del cerrador cubano Raisel Iglesias que sirvió para que los peces obtuvieran su primera victoria ante los Rojos en siete juegos en esta temporada.
Con anterioridad lo hicieron Jon Berti, Austin Dean y Starlin Castro ante Alex Woods.
La fiesta de los bambinazos respaldó una sólida labor del abridor de los Marlins Robert Dugger, quien realizó su segunda apertura en las Mayores luego de su inestable debut ante los Mets de Nueva York el 5 de agosto.
Dugger trabajó siete entradas y permitió dos carreras a los Rojos (63-70) con tres hits. Ponchó a siete y dio un boleto.
El daño que sufrió el derecho de Miami vino del bate del sensacional pelotero Arístides Aquino, quien le conectó su vuelacerca 14 de la campaña con un hombre en base en el primer episodio, un batazo que le sirvió al joven dominicano para romper la marca de cuadrangulares en un mes para un novato que le pertenecía al jardinero de los Dodgers Cody Bellinger desde junio de 2017.
Berti disparó su vuelacerca en el inning inicial y Dean empató el juego en el quinto capítulo. Castro puso a los Marlins (48-85) adelante por primera vez con un jonrón al jardín izquierdo una entrada después.
Un hit de Aquino en el octavo ante el relevista de Miami Rynne Stanek permitió a Joey Votto anotar la carrera de la igualada y que el juego se fuera a extrainnings.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de agosto de 2019, 11:30 p. m..