Béisbol

Castro juega como estelar en la segunda mitad, pero sus opciones de volver a Miami son pocas

El tercera base de los Marlins Starlin Castro batea un jonrón en el quinto inning del partido ante los Piratas, celebrado el 4 de septiembre de 2019 en Pittsburgh.
El tercera base de los Marlins Starlin Castro batea un jonrón en el quinto inning del partido ante los Piratas, celebrado el 4 de septiembre de 2019 en Pittsburgh. Getty Images

El experimento de José Ureña como cerrador sufrió un tropiezo. El dominicano trató de ponerle punto final al juego contra los Piratas y terminó abriendo las compuertas de la derrota para su equipo en una novena entrada de puro sufrimiento.

Ureña llegó para sacar los últimos tres outs y permitió tres carreras para que Pittsburgh dejará el miércoles en la noche tendidos en el terreno a los peces con una derrota 6-5.

Esa mala faena borró una tremenda actuación de Starlin Castro y Garrett Cooper, quienes se han convertido en el nuevo dúo dinámico de los Marlins. Si ambos resultaron vitales en el triunfo en extra innings el martes, ahora volvieron a liderar la ofensiva de Miami el miércoles, ahora en casua perdida.

El segunda base dominicano pegó dos dobles y un cuadrangular, mientras que Cooper pegó el jonrón decisivo para que los peces superaran 5-3 a Pittsburgh en el segundo juego de la serie y sacudirse un poco ese mal aliento de una mala actuación como visitantes.

La combinación de poder entre el tercera base y el inicialista permitió que Robbert Dugger se apuntara su primera victoria en Grandes Ligas, luego de trabajar siete entradas de tres anotaciones -solo dos de ellas limpias- y siete imparables, con dos bases por bolas y dos ponches.

Tras una horrenda mitad de temporada en la que apenas conectó para .245, Castro exhibe desde el final del Juego de las Estrellas a la fecha una línea ofensiva de 307/.325/.534, mientras que su OPS ha crecido de .608 a .859.

Castro ha jugado como una verdadera estrella y en la antesala, una posición que había defendido en raras ocasiones antes de la llegada del novato Isán Díaz, quien debe ser el propietario de la segunda base en el futuro inmediato.

Muchos se preguntan que sucederá con el dominicano cuando termine la temporada, pero sus posibilidades de regresar son muy reducidas, pues su destino está en manos del club que posee una opción de $16 millones, después de que esta contienda ganase $11 millones.

Si Miami decide no traerlo de vuelta, Castro se iría con un pago de compensación de $1 millón a la agencia libre que se ha convertido en un sitio inhóspito para peloteros veteranos, a pesar de que el dominicano tiene 29 años y se encuentra en lo más granado de su carrera.

Su futuro con esta franquicia estaría condicionado con lo que Castro pueda recibir en el mercado abierto, pero quizá pudiera retornar por una temporada -mientras Díaz demuestra lo que puede hacer y se aclimata mejor- con un salario reducido.

Si Castro pegó su cuadrangular número 17 e impulsó dos carreras, Cooper llegó a 14 con su batazo en la séptima que rompió un empate a tres carreras, además de traer a tres hombres para el plato.

A diferencia de Castro, Cooper no será agente libre hasta el 2024.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de septiembre de 2019, 10:18 p. m..

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