Béisbol

Destituyen a Aragón en la pelota de Cuba y nombran un cuadro político. ¿Cuándo le tocará el turno a Higinio?

Se fue Aragón, ¿cuándo le tocará a Higinio?

A Yovani Aragón le mostraron la puerta de salida. Con las sutiles evoluciones de lenguaje en los comunicados de prensa cubana, se apunta que al ahora ex Director Nacional de Béisbol se le liberó por renovación.
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A Yovani Aragón le mostraron la puerta de salida. Con las sutiles evoluciones de lenguaje en los comunicados de prensa cubana, se apunta que al ahora ex Director Nacional de Béisbol se le liberó por renovación.

A Yovani Aragón le mostraron la puerta de salida. Con las sutiles evoluciones de lenguaje en los comunicados de prensa cubana, se apunta que al ahora ex Director Nacional de Béisbol se le liberó por renovación. En otras palabras, no sobrevivió al descalabro de los Juegos Panamericanos.

Siempre se supo que Aragón era un ave de paso en un puesto por donde han transitado innumerables nombres que han supervisado -con mayor o menor responsabilidad- la caída libre del pasatiempo nacional de Cuba en un abismo al cual no se le ve el final.

En su lugar han designado a otra figura que igualmente tendrá fecha de expiración el tiempo que se determine desde arriba, el compañero Ernesto Reynoso Piñeiro, Licenciado en Cultura Física y Deportes, de quien se nos informa que posee “amplia experiencia en labores docentes y de dirección’’.

Se nos dice, además, que desempeñó durante seis años la labor de Primer Secretario del Partido Comunista en el Municipio Especial de la Isla de la Juventud. Nuevamente, en otras palabras, el hombre es un cuadro puro y duro que viene de la cantera ideológica, esa que no discute ni debate, solo acata y obedece. Lo que hacía falta.

Afortunadamente, se apunta que prestó “especial atención al desarrollo de nuestro deporte nacional’‘, como si ese fuera suficiente mérito para acceder a la dirección de un deporte que, ahora más que nunca, hace aguas con partidos diurnos y acalorados, de bajísimo nivel.

Al menos Aragón conocía los problemas del béisbol por dentro y por fuera. Fue lanzador por más de una década e integró la selección nacional. Quizá falló porque no pudo o porque no le dejaron, tal vez el momento y las deserciones lo superaron, pero era un hombre de la casa.

Reynoso tendrá que lidiar con los mismos fantasmas, hacer malabares para lograr la clasificación a los Juegos Olímpicos, detener la hemorragia de talento y verificar qué espacio de maniobra posee para integrar a los peloteros que hacen carrera fuera de Cuba y no están afiliados a la Federación Cubana de Béisbol.

Y hablando de la FCB, ¿qué esperan los poderes de más arriba para mostrarle la puerta a Higinio Vélez? La culpa no es toda de Aragón. Algo o mucho le toca a este personaje anclado en el puesto, mientras las selecciones nacionales hacen papelazo tras papelazo.

Por mucho padrino -y debe ser muy fuerte- que tenga detrás, alguien de más arriba debe haberse dado cuenta hace rato que la sombra de Vélez se proyecta con una oscuridad temible en todos los rincones de la pelota cubana, incluso por encima de Aragón y Reynoso.

¿Hasta cuándo?

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