Béisbol

Regreso de Don Mattingly asegura continuidad en los Marlins, ¿pero hacia dónde?

Don Mattingly pasará a la historia como el primer manager de los Marlns en durar cinco temporadas. El alto mando del club hizo efectiva este viernes la renovación del dirigente por las próximas dos contiendas con una opción mutua que podría mantenerlo en Miami hasta el 2022.

La designación de Mattingly no sorprende, pero tampoco ilusiona. Ofrece un signo de continuidad que hace preguntar a los fanáticos: ¿hacia dónde?, porque lo cierto es que este grupo de peloteros ha incrementando su número de derrotas de año en año desde que llegara a La Pequeña Habana.

Derek Jeter lo confirmó en el puesto asegurando que era el hombre correcto por liderazgo, compromiso con el proyecto que llevan adelante y su paciencia para lidiar con peloteros jóvenes e inexpertos, pero sus totales de fracasos se han incrementado de 82 en el 2016 a 85 en el 2017, 98 en el 2018 y 99 que en breve serán más de 100 en este 2019.

Si no ocurre un cambio radical en la filosofía de la franquicia, Mattingly seguirá presidiendo sobre un equipo perdedor, aunque Jeter proclame que algunos jugadores en las Ligas Menores están a punto de explotar en el nivel superior. La paciencia, entonces, seguirá jugando un papel importante en todo esto.

Algo que nos repiten es que Mattingly ha asumido como propio este proyecto de reconstrucción, pero el proyecto podría terminar devorando al manager o a cualquier otro en su lugar. A 40 juegos detrás de Atlanta y a 29.1 del segundo comodín de la Nacional, estos Marlins inspiran más dudas que confianza.

Capacidad de aguante sí ha demostrado. Mattingly llegó desde Los Angeles bajo los auspicios del desaparecido régimen de Jeffrey Loria, cuando el club contaba con el posible mejor outfield de todas las Mayores, un catcher que se vislumbraba como el mejor del juego en JT Realmuto y una enorme promesa del pitcheo en el cubano José Fernández.

Idos ese trío de sluggers en los jardines, Realmuto y tras la tragedia de Fernández, Mattingly le dio la bienvenida a Jeter y el nuevo grupo de propietarios que presentaron su Proyecto Wolverine que fortalecería la granja con oleadas de prospectos capaces de hacer de Miami un lugar perfecto para competir temporada tras temporada.

La granja ha mejorado sin duda, pero la viabilidad del proyecto todavía es objeto de debate -¿donde están nuestros Yordan Alvarez o el próximo Ronald Acuña?- y la única certeza apunta a que los Marlins volverán a perder muchos juegos en el 2020, sin descontar de una mejoría real.

Mattingly recordó sus tiempos de jugador en Nueva York y los cambios constantes de managers que impedían cualquier estrategia ganadora hasta que llegó Joe Torre con su presencia calmada y su voz de mando serena e impasible ante el temperamental George Steinbrenner. Habría que recordar que se trataba de los Yankees y sus inagotables recursos, esos que Miami no posee.

Su extensión contractual por dos contiendas más ofrece un camino a estos jóvenes que están o vienen llegando, pero muchos se preguntan a dónde llegará, a pesar de que esta interrogante sobrepase a Mattingly.

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