Este pelotero cubano se viste de héroe en partido crucial y ahora su equipo avanza en la postemporada
Como nunca antes en su vida, Yandy Díaz se sintió héroe. El hombre que entró a última hora en la alineación de postemporada de los Rays resultó vital para que el conjunto floridano avanzara el miércoles en la noche a la Serie Divisional para enfrentar a los Astros a partir del viernes en Houston.
Algunos levantaron las cejas cuando el manager Kevin Cash lo colocó en la alineación del Juego de Comodines y en la inicial, pero el cubano respaldó la decisión de su dirigente con dos enormes cuadrangulares vitales en el triunfo 5-1 sobre los Atléticos de Oakland.
Los batazos fueron idénticos, gemelos en dimensiones y geografía, a la banda contraria, pero con una fuerza increíble, de línea y sin la más mínima sombra de duda para hacer historia en nombre de su autor.
Díaz se convirtió en el quinto pelotero en pegar un par de jonrones en sus primeras dos comparecencias en juego de playoffs para sumarse a Gary Gaetti (1987), So Taguchi (2006), Evan Longoria (2008), y Kendrys Morales (2015).
Como si fuera poco, el muchacho de Villa Clara es ahora el tercer jugador nacido en Cuba con dos jonrones en un juego de postemporada, uniéndose a Morales en la Serie Divisional del 2015 y el Salón de la Fama Tany Pérez en la Serie Mundial de 1975 contra los Medias Rojas de Boston.
Díaz también fue el quinto jugador de los Rays en pegar dos vuelacercas en la historia de postemporada, el primero en hacerlo en un choque de vida o muerte e igualmente el primero en realizarlo como hombre proa en la alineación.
Por otra parte, es el segundo jugador en sacar dos bolas del parque en postemporada como primero en la alineación desde que Matt Damon lo hiciera en el séptimo juego de la Liga de Campeonato en la Americana.
Y si se quiere una broma: Díaz conectó más jonrones en este encuentro que en las 299 comparecencias a la caja de bateo mientras vistió el uniforme de los Indios de Cleveland, equipo con el cual debutó en las Mayores.
Nada mal para alguien que apenas unos días ni siquiera estaba en los planes de Tampa Bay. Cash, sin embargo, sabía que no podía prescindir de su poder para contrarrestar la fuerza de los Chapmans, los Olsens y los Canhas.
Durante dos medias temporadas con Cleveland el cubano dejó entrever que poseía madera suficiente para ser y pertenecer a las Grandes Ligas, pero siempre faltaba uno de esos elementos que se confabulan para moldear la suerte: un pelotero por delante de él de más experiencia o proyección, planes de la franquicia…
En esas dos contiendas con los Indios, Díaz apenas vio acción en 88 encuentros. Bateó para .263 en el 2017 y para .312 en el 2018. Se sabía que le daba duro a la bola –con un promedio de 47.6 de conexión fuerte en sus turnos y una velocidad de salida de 91.7 millas por hora-, pero la geografía no era propicia.
Ahora las estrellas se alinearon para Díaz y de qué manera. Héroe por primera vez en postemporada y no será la última.
La victoria en el partido fue para el abridor Charlie Morton quien trabajó en cinco entradas en las que esparció cinco hit y toleró una solitaria carrera.
El revés fue para el zurdo Sean Manaea, castigado con los dos bambinazos de Díaz.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de octubre de 2019, 11:28 p. m..