Béisbol

Que vengan los Yankees, ese es el mensaje de Altuve, Gurriel, Bregman y Álvarez tras vencer a los resistentes Rays

De la mano, o cabría decir mejor, del brazo de Gerrit Cole, los Astros rescataron su postemporada. Houston confió todas sus esperanzas en el candidato a ganar el Cy Young de la Liga Americana para contener a unos crecidos Rays que les dieron más guerra de la esperada.

Cole no estuvo hermético como en el choque anterior, pero continuó su dominio para que Houston venciera el jueves por la noche 6-1 a Tampa Bay y avanzara a la Serie de Campeonato del joven circuito contra los descansados Yankees que contemplaron a la distancia la pelea entre sus dos potenciales oponentes.

Astros y Rays lucharon a brazo partido y se desgastaron entre sí, pero el grupo que comprende a José Altuve, Carlos Correa, Yuli Gurriel y Yordan Álvarez recuperó en parte ese aire enrarecido de los favoritos...¿o realmente lo lograron tras sofocar la enconada resistencia de los floridanos?

Vendrá ahora el análisis de lo que puedan hacer los Bombarderos del Bronx con su tremenda ofensiva y un bullpen de lujo ante un conjunto profundo y versátil que cuentan con tres ases como Cole, Justin Verlander y Zack Greinke.

Pero ya habrá tiempo para esas comparaciones inevitables, porque ahora los Astros respiran el aroma del champán y el humo de los puros ceremoniales. Les costó más de lo que imaginaron, pero avanzaron de todas maneras y que nadie dude, van a estar listos para los Yankees cuando suene la campana de la Serie de Campeonato.

Houston, en menor medida, hizo lo mismo que San Luis en el quinto juego contra los Bravos: le fue encima a Tampa Bay desde el mismo primer envío, sin respiro, sin tregua, sin perder un instante en la labor de destrucción ante el abridor Tyler Glasnow.

Cuando los Rays se vinieron a dar cuenta, ya había cuatro carreras en la pizarra y desde bien temprano se les hacía demasiado tarde para remontar ante un Cole -ponchó a 10 en ocho entradas- que se equivocó en un solo lanzamiento al pasarle una bola mansa a Eric Sogard en la segunda entrada. Después, ceros y más ceros.

Los Astros lo hicieron de manera perfecta. Atacaron al abridor antes de que llegara ese desfile magnífico del bullpen de los Rays. De llegar, llegaron, pero solo para ver el humo de la tierra arrasada por donde había pasado Glasnow, cuando la batalla se extinguía y no cabía remedio posible.

Con todo el respeto del mundo a Tampa Bay que logró cosas enormes en la temporada, los poderes del béisbol respiraron con alivio cuando cayó el último out. La Serie de Campeonato de la Americana adquiere un voltaje superior con Yankees y Astros. Como debe ser. Como el mundo espera.

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