San Luis no lo quiere, pero este pelotero cubano bien vale que Miami le eche un vistazo
Si firmaron a un Matt Kemp, ¿por qué no invitar a un José Adolis García? Los Cardenales designaron para asignación al prospecto cubano, que solo es una manera elegante para decir que no lo cuentan en sus planes futuros. Ahora tienen 10 días para cambiarlo o dejar que pase a la lista de peloteros disponibles.
García, con toda seguridad, será reclamado por algún otro equipo de Grandes Ligas. Los Marlins deberían seguirle la pista, porque se trata de ese conocido tema de poco riesgo y alta recompensa, especialmente ahora que parecen no ir detrás de agentes libres de renombre.
Miami y sus ejecutivos siempre han hablado de reforzar la ofensiva y sus cosas han hecho: trajeron a Jonathan Villar, a Jesús Aguilar, han mejorado el departamento de coaches de bateo, pero todavía se advierte la ausencia de una fuerza de ataque superior.
Quizá los Cardenales se cansaron de esperar por la explosión de García al estilo de Yordan Alvarez, tal vez el pelotero no salió lo que ellos esperaban. Lo cierto es que ya ha dejado de ser una pieza apetecible en el sistema de San Luis, pero eso no significa que su proyecto personal haya finalizado.
Su hoja de servicio en las Mayores -apenas 21 juegos en el 2018- resulta demasiado diminuta para hacer un juicio definitivo sobre lo que puedo o no alcanzar el joven de Ciego de Avila. Tiene solo 27 años y aquellas habilidades que le llevaron a firmar un pacto con un bono de $2.5 millones no se han ido a ninguna parte. Deben estar ahí, como un pozo del que no se ha sacado todo su potencial.
No se puede obviar que se poncha un 30.1 por ciento de sus comparecencias a la caja de bateo, que solo se embasa por base por bolas un 4.2 por ciento. Pero igualmente estamos hablando de un jugador que pegó 32 jonrones, 22 dobles y seis triples en la pelota de Triple A con el Memphis. Y eso, si no le han cambiado el nombre, se llama poder.
Kemp llega con 35 años y con un 2018 donde no pudo levantar cabeza. García lo haría con números legítimos y el deseo de demostrar que su camino hacia las Mayores solo encontró un recodo y no el final. Si nadie reclama al cubano en waivers, podría volver a las Menores con los Cardenales. Allí, sin embargo, seguiría fuera de los planes.
¿Por qué no reclamarlo para Miami, entonces? Solo se pide que se la haga un pacto de Liga Menor, que se le invite al entrenamiento de primavera, que venga a ganarse el puesto entre los Brinson, los Harrison, los Sierra y los Ramírez del momento. Con García en Jupiter, la competencia por los puestos se haría más cerrada e interesante.
Si no viene Yasiel Puig y si se invitó a un Kemp, ¿por qué no valorar a García? Es solo una pregunta y una posibilidad.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de diciembre de 2019, 7:34 a. m..