Los cubanos tenemos buen corazón para lanzar en la novena entrada
Aroldis Chapman, Raisel Iglesias...¿Yoan López? El plan no puede ser más claro para el cubano: convertirse en el tercer cerrador de la mayor de las Antillas en las Grandes Ligas con los Diamondbacks de Arizona, equipo que le está dando la oportunidad de conquistar ese puesto en la venidera temporada.
López lo entiende y no ha dejado de trabajar un día del invierno. Desde octubre se comunicó con Maels Rodríguez, uno de los inolvidables lanzadores de la pelota cubana, para trabajar en esos detalles que aún le impiden alcanzar un nivel superior.
El resultado se ve a simple vista. López carga una anatomía reforzada por una masa muscular como nunca antes había tenido, pero hay otros cambios que no se observan a la luz del día. Son aquellos que vienen con la madurez mental, con la confianza en sí mismo.
Son cambios que se revelarán cuando suene la voz de Play Ball.
¿En qué has trabajado este invierno?
“He trabajado muy fuerte desde bien temprano.. He estado desde noviembre practicando con Maels Rodríguez. He mejorado físicamente para aguntar el ritmo de la temporada, he ganado en masa muscular. Me siento con más potencia en el brazo’’.
¿Por qué ese incremento de masa muscular?
“Quiero evitar todo tipo de lesiones. Quiero ser más consistente con la velocidad de principio a fin y mantenerme en el juego, que no haya problemas cuando me llamen a lanzar. No quiero cansarme’’.
La pasada temporada estuviste los seis meses...
“Todo eso me sirvió de experiencia y para afincarme un poco más dentro del bullpen del equipo de Arizona. Fue una experiencia muy agradable, muy buena, que me ayudó a ver qué tipo de cambios y ajustes uno debe hacer para no decar en todo ese tiempo’’.
¿Qué buscarías en el 2020?
“Quiero convertirme en el cerrador oficial de los Diamondbacks. Ahí tenemos dos buenos cerradores en Aroldis Chapman y Raisel Iglesias. Quiero ser el tercer taponero cubano en Grandes Ligas para eso trabajo en cosas, detalles como desarrollar un segundo envío de rompimiento, perfeccionar el cambio’’.
Cuba no tiene un abridor en las Mayores, pero puede tener tres cerradores...
“Creo que tiene que ver con la velocidad y la mente para resolver problemas. Sin menospreciar a otros cerradores, los cubanos tenemos buen corazón para lanzar en la novena entrada’’.
¿Qué te pidió el equipo cuando terminó el 2019?
“Que viniera a trabajar fuerte y llegara en buenas condiciones a la primavera, que no perdiera el enfoque, porque me iban a necesitar mucho. Eso es algo que tambén he trabajado con Maels en su academia’’.
¿Por qué Maels?
“Trabajar con él para mí es un orgullo. Era alguien al que admiraba desde chico en Cuba. El Supersónico. Desde la temporada pasada quería trabajar con él. Me comuniqué con él y nos sentamos a conversar. Le dije que confiaba en él y me dijo que iba a llegar a un punto superior. Ha sido una confianza mutua’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de febrero de 2020, 9:16 a. m..