Béisbol

Yasiel Puig y las posibles consecuencias de su arrogancia

Nosotros siempre hemos deseado lo mejor para los atletas cubanos que deciden salir de la isla en busca de libertad y progreso. Elogiamos sus actuaciones y honramos sus proezas. Todos, sin excepción, tienen nuestro respeto.

Pero cuando se necesita comentar sobre algún comportamiento arrogante de un atleta cubano, mi pluma no tiembla. Y en este caso, lo haré sobre Yasiel Puig, ese “Caballo Loco’’ que parece no tener materia gris en su cerebro.

Cuando sólo restan 16 días para comenzar la temporada de Grandes Ligas, hasta la fecha de hoy el cienfueguero sigue sin firmar y de acuerdo a varias fuentes confiables no lo ha hecho por rechazar un pacto por una temporada con un salario inferior a los ocho millones de dólares.

Quiero hacerle varias preguntas a Yasiel Puig. Y ojalá que le llegue mi mensaje. ¿Quién piensas qué eres como pelotero? ¿Un Ted Williams? ¿Willie Mays? ¿Joe DiMaggio? ¿Roberto Clemente?.

¿Acaso crees que estás al nivel de las luminarias cubanas que jugaron en pasadas décadas en Grandes Ligas como Orestes Miñoso, Tony Pérez, Rafael Palmeiro, Luis Tiant, Tony Oliva, Camilo Pascual, Miguel Cuéllar, Adolfo Luque, José Canseco y Bert Campaneris?

Por favor, Yasiel, todavía no eres ni la sombra de todos estos paladines del deporte de las bolas y los strikes que en sus épocas pedían aumento salarial después de merecerlo por el rendimiento en el terreno de juego.

Yasiel, te hablaré más claro: Todavía te falta alguna distancia para acercarte a los méritos históricos de otros jugadores cubanos del pasado como José Cardenal, Tony “Haitiano’’ González, Octavio Rojas y Tony Taylor. Tampoco llegas al nivel cualitativo de algunos de los últimos años como José Abreu, Kendrys Morales, Yasmani Grandal, Aroldis Chapman, Yuli Gurriel, Liván y Orlando “El Duque’’ Hernández.

A pesar de esta verdad, también debemos recordar algo positivo sobre el cienfueguero: Cuando Puig se inició en Grandes Ligas a los 22 años en el 2013 con los Dodgers de Los Angeles demostró tener el talento natural para convertirse en una legítima estrella al terminar con promedio de .319, con 19 jonrones, 42 carreras impulsadas, 11 bases robadas y .391 de embasamiento en sólo 104 juegos, terminando en segundo lugar en la votación al premio de Novato del Año de la Liga Nacional.

Su segunda campaña fue meritoria y hasta fue elegido al Juego de Estrellas. Pero a partir de la segunda mitad del 2014, problemas de indisciplina y arrogancia afectaron su rendimiento y hasta tuvieron que bajarlo a las Ligas Menores para ponerle su mente en el lugar correcto.

Meses después cuando Puig regresó desde las Ligas Menores a los Dodgers lo hizo con una actitud positiva, pero en ningún momento ha logrado tocar la barrera que separa a un buen jugador de una legítima superestrella de Grandes Ligas. Y quien no lo crea, sólo tiene que mirar sus estadísticas para comprobarlo.

En la última temporada del 2019, Puig tuvo una buena actuación en 149 juegos entre los Rojos de Cincinnati y los Indios de Cleveland. Conectó 24 jonrones con promedio ofensivo de .267, con sus mejores números de su carrera de siete años en impulsadas con 84 y en bases robadas con 19.

Con estos números y su excelente defensa, cualquier novena que necesite de un buen jardinero, desearía firmarlo. Pero, al parecer, el dinero es la parte que impide cualquier movimiento.

¡Escucha, Caballo Loco! Te repito el consejo que te dimos en un artículo anterior: “Acuerda con algún equipo que desee tus servicios por una temporada sin exigir un salario alto y demuestra con tu talento que sí puedes ser esa superestrella que todos esperaban de ti; para que entonces en 2021 cuando seas de nuevo agente libre puedas sentarte a pedir un buen contrato multianual’’.

¿Necesitas que te diga otra verdad? Jugadores talentosos con juventud suman miles en la Ligas Menores de Estados Unidos, en los torneos universitarios de esta nación y entre los jugadores provenientes de otros rincones del mundo que llegan con deseos de triunfar; y esperan por la oportunidad dorada que en muchos casos la reciben sustituyendo a otros que por tener una mentalidad desviada arruinan sus carreras.

¿No lo crees? ¡Escucha de nuevo, Yasiel! En lo personal después de estar por casi cuatro décadas como periodista en el béisbol de Grandes Ligas hemos visto a decenas de peloteros jóvenes con todos los atributos para ser grandes estrellas, pasar al olvido y a la mediocridad por sus errores mentales.

El tiempo se acorta Yasiel, y los peligros te acechan. No lo dudes, pudieras terminar en la liga de Japón, en la de México, en las Ligas Menores o quedarte esperando en la casa por una llamada cuando la temporada esté a medio camino. ¿Y por qué no decirlo? También pones en riesgo tu carrera de Grandes Ligas cuando sólo tienes 29 años de edad.

¡Despierta, ‘’Caballo Loco’’! ¡Levántate y anda!

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de marzo de 2020, 4:29 p. m..

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