Una nueva generación de peloteros asegura el futuro de Cuba en Grandes Ligas
Desde que el reglano René Arocha desertara en 1991 del equipo Cuba durante una gira por Estados Unidos, centenares de peloteros han logrado escapar de la isla en busca de progreso económico y profesional.
Algunos lo hicieron en las etapas finales de sus carreras y no lograron imponerse en un béisbol mucho más fuerte que la Serie Nacional Cubana, pero otros sí lo lograron como Liván Hernández, Rey Ordóñez, Rolando Arrojo, Orlando “El Duque’’ Hernández, Alexei Ramírez y Kendrys Morales, aumentando el número de antillanos en Grandes Ligas; incluyendo a dos de las más grandes estrellas que ha producido Cuba en el mejor torneo del mundo y que siguen activas, Aroldis Chapman y José Abreu.
Con la nómina oficial aumentada a 26 jugadores por elenco y por el desarrollo cualitativo de jugadores jóvenes procedentes de la isla, todo indica que el récord de 30 cubanos en una temporada (2019-2016-1969) pudiera ser roto en 2020.
Entre los jóvenes con 28 años o menos que están en acción sobresalen Yordan Álvarez, Yoan Moncada, Lourdes Gurriel Jr., Jorge Soler y Luis Robert Moirán. Estos cinco peloteros pudieran consolidarse en el grupo de los mejores bateadores de Grandes Ligas.
Echemos un vistazo a estos cinco jugadores jóvenes que junto a los veteranos “Pito’’ Abreu (33 años), Yuli Gurriel (35) y Yasmani Grandal (31) aseguran la artillería cubana en el campeonato de Grandes Ligas que dará inicio este próximo 26 de marzo.
YORDAN ÁLVAREZ. ASTROS DE HOUSTON: El tunero ganó de manera unánime el premio de Novato del Año de la Liga Americana al pegar 27 jonrones, remolcar 78 carreras, embasamiento de .412, slugging de .655, con un OPS (embasamiento más slugging) de 1.067 y promedio ofensivo de .313 en 87 juegos. Tiene 22 años de edad.
Según las estadísticas modernas, la ofensiva de Álvarez no fue obra de la casualidad o de la buena racha, fue el producto de sus facultades como bateador.
La velocidad de salida de su swing en 2019 fue de 92.2 millas por hora (el promedio de la MLB es de 87.5) y su average de conexiones fuertes llegó a un 48.9, siendo un 21.7 el porcentaje entre los jugadores de Grandes Ligas.
En estos momentos existe preocupación con Álvarez por estar afectado de sus rodillas, lo que ha llevado a que esté entrenando sólo en las jaulas de bateo. Si logra recuperarse, la proyección que se le establece para el 2020 es de más de 35 jonrones, 100 impulsadas y cerca de la marca de los .300.
YOAN MONCADA. MEDIAS BLANCAS DE CHICAGO: El antesalista natural de Cienfuegos sumó 34 dobletes, cinco triples y 25 jonrones con un promedio de bateo de .315 en 2019, mejorando tanto en contacto como en fuerza con relación a sus números del 2018.
Con sólo 24 años, Moncada está llamado a ser una legítima estrella de Grandes Ligas. Se proyecta que llegue a 30 jonrones, con más de 85 remolcadas y promedio superior a los .300.
LOURDES GURRIEL JR. AZULEJOS DE TORONTO: Las lesiones que sufrió el espirituano en sus dos primeras temporadas (incompletas) afectaron los números generales del menor de esta exitosa familia beisbolera. Con sus 26 años, si logra mantenerse saludable pudiera superar los 25 jonrones, las 80 remolcadas y con promedio por arriba de los .300.
JORGE SOLER. REALES DE KANSAS CITY: Después de cinco temporadas donde no tuvo mucha actuación, Soler consolidó su ofensiva en 2019 al conectar 48 jonrones para liderar la Liga Americana, convirtiéndose en el cubano con más cuadrangulares en una temporada de Grandes Ligas.
Con 28 años de edad, se espera que el habanero Soler mantenga sus batazos de largo metraje y su producción de carreras. Su fuerza al bate es inmensa y ha ganado en experiencia. A Soler se le proyecta terminar el 2020 con más de 30 jonrones y 85 remolcadas.
LUIS ROBERT MOIRÁN. MEDIAS BLANCAS DE CHICAGO: Robert hará su debut en 2020. Con 22 años de edad, se perfila como una futura superestrella de Grandes Ligas.
Fue elegido como el tercer mejor prospecto del béisbol profesional de Estados Unidos en 2019, siendo uno de los dos jugadores de Ligas Menores (el otro fue Kyle Tucker) con 30 bases robadas y 30 jonrones.
Es un pelotero con habilidades generales: rápido en las bases, bateador de promedio, con fuerza en sus múñecas, excelente a la defensa en el bosque central y un brazo poderoso.
Si logra ajustarse rápido al pitcheo de Grandes Ligas, Robert debe superar los 25 jonrones, las 80 impulsadas, los 25 robos de bases y con promedio cercano a los .300. Además, con posibilidades a ser el próximo Novato del Año entre los jugadores cubanos.
Además de Álvarez, Moncada, Gurriel Jr., Soler y Roberts otro grupo de jóvenes cubanos brillan en Ligas Menores y algunos en los entrenamientos de primavera de los equipos de Grandes Ligas.
Todo esto indica que a pesar de las barreras que existen para que los peloteros de la isla puedan entrar directo a la pelota de Estados Unidos, el futuro de Cuba en Grandes Ligas se encuentra asegurado.
YORDAN ÁLVAREZ MEJORA DE SUS RODILLAS
Yordan Álvarez, ganador del premio de Novato del Año en 2019, ha mejorado del dolor de sus rodillas que lo alejó de los diamantes desde inicios del mes de marzo, pero podría estar varios días más fuera de la alineación de los Astros de Houston.
Según reportes de su equipo, Álvarez ha estado trabajando muy duro en el proceso de recuperación y mantiene sesiones de entrenamiento en las jaulas de bateo.
“Es un dolor similar al que tuve durante parte de la pasada temporada, luego siguió en la etapa muerta y se mantuvo en los primeros juegos de la pretemporada. Me siento mejor, pero la decisión de regresar la tiene el equipo’’, dijo Yordan.
“Esperemos que esté listo dentro de las próximas dos semanas para tenerlo en la alineación desde el mismo partido inaugural de la temporada’’, indicó el martes el nuevo estratega de los Astros, Dusty Baker.
La última actuación del tunero en los entrenamientos de primavera fue el pasado primero de marzo cuando falló en dos turnos al bate en partido frente a los Cardenales de San Luis. Durante esta fase de entrenamiento conectó dos imparables en 12 turnos con una carrera remolcada.
Su equipo ganó la División Oeste y luego el título de la Liga, pero perdió la Serie Mundial en siete juegos frente a los Nacionales de Washington. En el Clásico de Octubre, Álvarez sumó siete incogibles en 17 veces al bate para un promedio de .412, con un jonrón y dos remolcadas.