Ausencia de juego puede enviar onda expansiva que sacuda la granja de los Marlins. Para los jóvenes el tiempo es oro
Lo que más le preocupa a Mike Hill son los jovencitos. Con esta palabra engloba a los jugadores recién llegados a las Grandes Ligas y aquellos que están tocando a las puertas. Todos van a sentir de una forma u otra el impacto de una temporada corta, en condiciones más adversas que los establecidos.
Desde un Monte Harrison con 24 años a un Víctor Víctor Mesa que llegará a esa edad en julio, pasando por quienes se encuentran en la academia de la República Dominicana con 17 y 18, la ausencia del béisbol va a complicar las expectativas de un lado y las formas de evaluación de otro.
“Todos ellos necesitan jugar, todos ellos requieren de estar en el terreno, porque eso es lo que propicia el desarrollo’‘, expresó Hill, presidente de Operaciones de Béisbol de los peces. “Tenemos que ser creativos y encontrar maneras para que no pierdan lo que han ganado’‘.
Esta iba a ser una contienda crucial para medir el verdadero alcance de la granja, que luego de dos años de mucho movimiento, tras cambiar a verdaderas estrellas, se había colocado entre las 10 mejores -para MLB Pipeline es el número cuatro- de las Grandes Ligas, con varios peloteros entre los 100 mejores del béisbol.
Aunque los equipos de coaches se han mantenido en constante comunicación con los prospectos, nada sustituye el contacto personal y la capacidad de corregir errores sobre la marcha, en pleno juego y situaciones reales que dejan una huella más constante en los jóvenes.
“Es todo un reto lo que estamos viviendo’‘, agregó Hill. “Tratamos de ser creativos. Nuestro coach de bateo conversa con cada uno de los jugadores. El de pitcheo hace otro tanto con sus pupilos. Tratamos de que se mantengan alertas, que no pierdan el físico. Se pueden hacer muchas cosas que no involucren una caja de bateo, un montículo, pero es un reto’‘.
Para el 2020 había mucho interés en ver al Whicita de Triple A, con figuras en pleno ascenso como los lanzadores Sixto Sánchez, Nick Neidert y Robert Duggar, considerados en la primavera para el quinto puesto en la rotación del equipo principal, además del torpedero Jazz Chisholm, el primera base Lewin Díaz, y los jardineros Jesús Sánchez y Harrison.
Pero si aquí hay talento, basta ver al Jacksonville de Doble A para darse cuenta de contiene la próxima ola de lanzadores de la organización: Edward Cabrera, Braxton Garrett, Trevor Rogers y Jordan Holloway, más otros prospectos como Víctor Víctor Mesa.
La competencia entre todos ellos por un pedazo de las mayores será brutal en los próximos meses, si es que en los próximos meses existe algo parecido a una temporada y esto es algo que Hill lamenta: el no poder constatar desde ya, quienes darán el salto o quienes no pasarán de la categoría de promesa.
“Sin juego no hay desarrollo, pero esto es algo que no solo nos afecta a nosotros sino a todos los equipos por igual’‘, recalcó Hill. “Por eso es tan importante que nuestros jugadores se mantengan en activo. Estábamos tan entusiasmados con este 2020, veíamos tanto talento y la posibilidad de la competencia entre ellos. Ahora solo nos queda esperar e ir ajustándonos sobre la marcha’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de abril de 2020, 3:45 p. m..