Jugar sin público en Arizona: ventajas y obstáculos en la propuesta de Grandes Ligas
Rod Manfred, comisionado de béisbol de Grandes Ligas, quiere que se celebre la temporada 2020. Y para ello lanzó la idea de que todos los juegos se concentren en el área de Arizona y con los estadios sin público.
De lograrse este acuerdo que se trabaja junto al sindicato de jugadores, sería la primera vez en cualquier torneo del mundo que se juegue con los parques vacíos.
Pero siempre hay una primera vez en la historia. Y mucho más cuando estamos en medio de una pandemia contagiosa que ha terminado con los abrazos entre familias y amistades, que ha llevado a que un apretón de manos se convierta en señal de peligro, y hasta de muerte. Que ha reducido la libertad de movimiento.
El aislamiento social y la higiene son las dos medidas principales para salvar vidas y detener esta terrible epidemia.
La propuesta de jugar sólo en Arizona tiene algunos obstáculos que superar. El principal es el costo del plan, pues habría que mantener los gastos de los 30 equipos con sus jugadores, el personal de seguridad y de mantenimiento, de los locutores y periodistas; de las pruebas médicas que se tendrán que realizar, entre otros.
Pero tanto el costo del plan como el cambio en la manera de saludarse y las pruebas médicas, no son barreras insalvables. El dinero sobra en el béisbol y las nuevas reglas de convivencia se pueden cumplir.
La propuesta de Manfred, aunque sea controversial, también tiene su atractivo. Pero lograrla, sólo dependerá de la rapidez con que se haga, pues si el tiempo sigue corriendo sin hacerla realidad, esto llevaría a la suspensión completa de la temporada.
Una de las ventajas de la propuesta es que el área de Phoenix tiene 10 parques de entrenamientos, además del Chase Field, todos ellos cercanos como para realizar muchos juegos en diferentes horarios sin tener que trasladarse entre ciudades a lo largo y ancho del país.
La otra razón positiva es que en medio de este crisis social y económica que afecta hasta el carácter de muchas personas, los amantes del béisbol (que son muchos en esta nación) y los niños sin escuelas, podrán disfrutar de su pasatiempo preferido sentados en sus hogares y sin peligros.
Es cierto que los jugadores tendrán que modificar la manera de felicitarse como lo han hecho a lo largo de la historia con abrazos y toques de manos, cambiándolo por el saludo respetuoso al estilo japonés. Pero esto también se puede lograr.
Como un ejemplo especial tenemos lo ocurrido este domingo 12 de marzo cuando el Papa Francisco tuvo que dar la misa del Día de Pascua (Resurrección del Señor) sin feligreses en la iglesia y sólo pudo ser vista a través de la televisión. ¿Podría alguien imaginar que esto iba a suceder?
Y según las encuestas, esta misa fue presenciada por millones de personas. En el béisbol, estamos convencidos que sucedería lo mismo.
En el deporte de las bolas y los strikes, comenzar el campeonato a mediados del mes de mayo es necesario, o de lo contrario no habrá torneo en 2020. Es mejor jugar béisbol aunque sea para ser visto por televisión, escuchado por radio, informado por los diarios digitales y el internet, que suspenderlo completo dejando a los aficionados y a los niños sin el pasatiempo nacional, que al final podría aliviar la salud mental de la población
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de abril de 2020, 4:13 p. m..