Si las Grandes Ligas estornudan, las granjas enferman de miedo. Catástrofe en las Menores
Si las Grandes Ligas estornudan, las granjas enferman de miedo. En medio de una incertidumbre brutal, los más de 200 equipos de Ligas Menores contemplan con la respiración en vilo el pasar de los días sin béisbol en sus calmados pueblos dentro de la inmensa geografía de los Estados Unidos.
José Fernández González, responsable de asignaciones especiales para el scouting internacional de los Rangers de Texas, solo encuentra una palabra para describir lo que está sucediendo desde el punto de vista del desarrollo de peloteros en los distintos niveles, desde la Clase de Novato a la Triple A: catástrofe.
“Nadie tiene una idea sobre cuándo habrá béisbol nuevamente y qué tipo de béisbol’’, expresó el hombre que todos conocen como El Gallego. “Si los 30 equipos de arriba no saben y pasan apuros, imaginate los de abajo. Esto tendrá repercusiones tremendas y duraderas en el béisbol’’.
El experto cubano contempla dos escenarios posibles: uno que permita jugar a partir de junio o julio y de paso a una especie de temporada corta, donde se puedan efectuar al menos la mitad de los 140 encuentros tradicionales de Ligas Menores; y un segundo donde no habrá absolutamente nada.
De acuerdo con su experiencia, Fernández estima que el impacto será muy negativo en cualquier vertiente y considera que este 2020 sería un año perdido en términos de desarrollo para los jóvenes peloteros que vienen en ascenso rumbo a la gran carpa.
“Es catastrófico, porque una cosa es correr en tu patio, batear en una jaula, pero eso no es lo que se busca en las Menores’’, apuntó El Gallego. “Cada nivel tiene metas, objetivos. Las Menores son como una academia, un sistema educativo y pedagógico donde los muchachos van avanzando hasta graduarse en Grandes Ligas. Esto no puede violentarse ni obviarse’’.
De acuerdo con Fernández, la demora o cancelación de la contienda incidirá negativamente desde los jóvenes elegidos en el draft amateur -sea cuando este sea- a los que están más pegados al sistema superior y cuentan con edades avanzadas que les ponen en riesgo de perder sus lugares en las Menores.
Todo este cese de actividades impactará la calidad del béisbol que el público espera en Grandes Ligas, pero existe igualmente un problema económico para los clubes que forman el sistema de granjas que no pueden darse el lujo de vivir sin las entradas de taquilla.
¿Cómo sobrevivirán en un béisbol sin público en las gradas? La asistencia a los juegos de Ligas Menores el año pasado superó los 41,5 millones de espectadores un alza de 2,6% respecto de 2018. Fue el 15to año consecutivo con más de 40 millones de fanáticos.
El Gallego teme que el desastre económico deje muy mal parados a estas franquicias que dependen de negocios locales y obligue a los prospectos -que perderán el tempo, el ritmo, el régimen alimenticio apropiado- a buscar otro medio de ganarse la vida, tomando en cuenta de que en principio no eran muy bien pagados por sus servicios.
Por otra parte, cada vez avanza más el plan del Comisionado Rob Manfred de eliminar al menos 40 clubes de Ligas Menores, algo que Fernández considera sería un error tremendo y cuyas consecuencias se harán notar en un futuro no muy lejano.
“Si se eliminan todos esos equipos, va a ser algo muy negativo’’, recalcó el empleado de los Rangers. “Esos clubes tienen una razón de ser: preparar peloteros, futuras estrellas. Menos espacios significa menos talentos. Espero que el béisbol reconsidere y no tome una decisión que luego va a lamentar’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de abril de 2020, 10:09 a. m..