Yasiel Puig abre su corazón como nunca antes para criticar el racismo y habla fuerte sobre su vida en Cuba
Quizá estas sean las palabras más sentidas de Yasiel Puig. Como nunca antes y en medio de protestas que no se apagan en los Estados Unidos, el pelotero cubano aprovechó una fecha muy importante en lo personal para hablar de temas importantes por estos días: el racismo y la posibilidad de alzar la voz.
Puig, quien suele concentrarse en tópicos de béisbol y se le reconoce por su forma de ser ligera y alegre, recordó que el 3 de junio se cumplieron siete años de su debut en Grandes Ligas y que eso le impulsó a hablar por primera vez de sus experiencias como hombre de color.
“Quiero que mis hermanos y hermanas negras sepan que, aunque tuve el privilegio de jugar en un escenario nacional, ese privilegio no me impidió sentir el estigma de ser un hombre afrolatino’’, escribió Puig en su cuenta de Twitter. “Mi privilegio no me ha permitido el escape total de que otros tengan nociones preconcebidas basadas en el color de mi piel’’.
Las declaraciones de Puig se producen cuando todavía se escuchan los ecos de las protestas surgidas tras la muerte del afroamericano George Floyd mientras estaba bajo custodia de la policía de Minneapolis, generando un debate intenso que ha encontrado un espacio en los deportes profesionales.
Puig debutó un 3 de junio con los Dodgers luego de una historia que comenzó con varios intentos de salida y que vivió un complicado capítulo en México que le obligaron a cruzar la frontera para dejar atrás grupos criminales y personajes turbios.
El cubano, que intentó escapar más de 10 veces de Cuba antes de firmar en junio del 2012 un pacto de $42 millones con Los Angeles, también tuvo palabras críticas hacia la situación que vive su patria, que ha visitado en varias ocasiones con el permiso de las autoridades.
“Vengo de un país donde no podía hablar, donde no podíamos expresar nuestros pensamientos y las protestas eran y son un acto condenable’’, agregó Puig, quien se convirtió en un favorito de los fanáticos durante sus primeros años con los Dodgers, pero quien también vivió momentos críticos, como cuando lo enviaron a las Menores por problemas de disciplina y bajo rendimiento.
A lo largo de siete temporadas en las Mayores, Puig ha bateado para .277 con 415 impulsadas y 132 cuadrangulares, mientras su OPS es de .823, números que hablan de su talento, pero que no revelan todo su potencial, porque muchos estiman -dentro de la industria- que el cubano pudo haber logrado mucho más.
En medio de la incertidumbre social, Puig también vive por momentos en que desconoce cuál será su futuro en Grandes Ligas, porque hasta este momento no posee un contrato con algunos de los 30 clubes, pero eso no ha impedido que ayude a las comunidades de Miami y Los Angeles en medio de la crisis del COVID-19 con entregas de comidas e implementos sanitarios a personal de salud.
Ahora, también eleva la voz como nunca antes.
“Este día, siete años después, soy un orgulloso ciudadano americano, levantaré mi voz y pediré el cambio necesario’’, recalcó el cienfueguero. “Es el momento de que todos sean tratados con respeto con el respeto que los seres humanos merecen. Negro, mulato, amarillo o blanco -nuestros corazones son lo que importan. Sigamos dando pasos adelante para darles a nuestros hijos el futuro hermoso que merecen’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de junio de 2020, 11:27 p. m..