Béisbol

En la burbuja de La Pequeña Habana habrá control, a los Marlins les preocupa lo que pase afuera de ella

Miguel Rojas los tiene advertido a todos, especialmente a los jóvenes. Miami es una ciudad llena de tentaciones y no quiere que ninguno se pierda en ellas en tiempos del coronavirus. Así que de la casa al estadio y del estadio a la casa que no son tiempos de diversiones.

Una cosa es la burbuja sanitaria que se establecerá en el parque de los Marlins, donde los jugadores seguirán un estricto protocolo y las pruebas para detectar la pandemia serán frecuentes, pero otra es cuando los peloteros regresen a sus casas y desarrollen su vida en la nueva normalidad.

“Siempre he tratado de ser muy franco con todos, hemos conversado bastante sobre este tema’’, comentó Rojas, torpedero y capitán del club. “Aquí en el estadio estaremos controlados, pero lo que hagamos fuera del edificio es responsabilidad individual de cada uno’’.

Al igual que Rojas, el alto mando del club también predica el tema de que el control del COVID-19 será muy diferente una vez que los miembros del conjunto regresen a sus hogares e interactúen con otras personas de sus comunidades, algo imposible de controlar.

Con un incremento dramático de casos en la Florida y el Condado Miami-Dade -más de 169,000 casos confirmados en el estado- , la situación se ha vuelto más complicada que cuando las Grandes Ligas y el sindicato de jugadores comenzaron su polémica negociación de retorno al terreno.

“Todos deben ser muy responsables, porque no se puede poner en peligro la salud no solo del resto del equipo, sino de la familia, de uno mismo’’, apuntó el manager Don Mattingly. “Vivimos tiempos de incertidumbre y ante este panorama lo mejor es seguir las pautas sanitarias, mantener las medidas de precaución’’.

Hasta ahora solo se ha reportado un pelotero y un miembro del equipo de entrenadores -ambos asintomáticos y sin que se dieran a conocer sus nombres- con el COVID-19, lo cual sumó los Marlins a la lista de 10 organizaciones con alguien infectado.

A pesar de todo, ninguno de los elegidos para ser parte del grupo de 60 peloteros de donde saldrá el núcleo inicial de 30 en la temporada 2020 ha dado un paso al costado, pero el peligro -como bien explican las estadísticas- siempre estará ahí y Rojas lo sabe.

“Debemos estar atento, sobre todo con los jóvenes’’, agregó Rojas. “Miami es una ciudad con muchas distracciones. A muchos nos gusta salir a comer después del juego, salir a pasear. Eso, en esta situación de pandemia, debe limitarse al mínimo. Nos ha costado mucho volver al terreno. Ahora debemos hacer todo lo posible por mantenernos en él’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de julio de 2020, 10:12 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA