El “por qué no nosotros’’ de los Marlins solo tendrá vida si el pitcheo abridor da un paso adelante
Era un secreto a voces. Los lanzadores de los Marlins utilizaron varias instalaciones en Miami para prepararse rumbo a la temporada 2020 mucho antes de que se abrieran las puertas de su cuartel general de primavera en Jupiter y que se permitiera practicar en el estadio de La Pequeña Habana.
Cuando finalmente el polvo de las tensas negociaciones dio paso al inicio de los nuevos entrenamientos, ya los brazos de los peces venían reconstruyendo la fuerza que dejaron atrás en aquellos días febriles de marzo en que el coronavirus puso un signo de pare y otro de interrogación sobre le béisbol.
“Les puedo decir que nuestros lanzadores están muy fuertes, más fuertes de lo que imaginan’’, reveló el capitán del equipo Miguel Rojas. “Trabajaron muy fuerte en las semanas previas y van a entrar en la contienda en las mejores condiciones. Ellos son nuestra principal carta de triunfo’’.
Si realmente los Marlins quieren poner de moda el “¿por qué no nosotros? y crear ruido y preocupación en una temporada de 60 juegos, la clave estará en el pitcheo abridor y un bullpen que en el 2019 dejó mucho que desear, pero que ahora luce algo más fortalecido.
De acuerdo con las proyecciones, Sandy Alcántara sería el primero en la rotación, seguido por Caleb Smith, Pablo López y José Ureña, mientras que el quinto puesto estaría en disputa entre Jordan Yamamoto, Elieser Hernández, Robert Dugger y Nick Neidert.
Quien quede fuera del pitcheo de primera línea entre estos últimos pasaría a integrar el cuerpo de relevistas que llenó algunos huecos con la llegada del cerrador Brandon Kintzler y Yimi García, un hombre con experiencia en los Dodgers de Los Angeles.
“Creo que ya estamos listos para iniciar la campaña si empezara mañana mismo’’, apuntó Alcántara. “A pesar de la pandemia, nunca dejamos de trabajar de manera individual o en grupos pequeños, pero siempre con la vista puesta en la nueva campaña. Creemos que podemos llevar al equipo a un nivel superior en este 2020’’.
Otro factor importante en este período de tiempo “muerto’’ es que la mayoría de los lanzadores no solo se mantuvieron en contacto para calibrar el momento y las rutinas de cada uno, sino que trabajaron de manera directa con el receptor Jorge Alfaro, quien no pudo viajar a su Colombia natal durante la pandemia.
Alfaro trató en lo posible de coordinar los calendarios y los entrenamientos de cada cual, además de profundizar en las relaciones humanas que son tan fundamentales entre catcher y lanzador.
“Trabajar con Alfaro fue algo muy positivo en estas semanas que pasaron’’, reveló el venezolano López. “Así los entrenamientos fluyeron mejor y afianzamos la química. Creo que algo muy bueno va a salir de todo este tiempo juntos. Todos los muchachos del pitcheo estamos listos para dar un salto adelante, juntos con el resto del equipo’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de julio de 2020, 3:38 p. m..