Béisbol

¿Podrá La Potencia de Cuba recuperar la magia que le convirtió en mimado de Nueva York?

Yoenis Céspedes volverá a la alineación de los Mets en la misma responsabilidad en que los dejó hace más de dos años: bateador designado. El cubano visitó por última vez un uniforme de Grandes Ligas el 20 de julio del 2018 en una serie contra los Yankees.

En esa difícil noche en Nueva York, Céspedes confesó a la prensa que debería operarse los dos talones para remover espolones que le impedían jugar a pleno potencial en lo que sería el inicio de una larga recuperación -incluyendo un accidente en su finca de Florida- que pondría un enorme punto de interrogación en su carrera.

Si la temporada hubiera comenzado a fines de marzo, quizá Céspedes no estuviera en los planes de los Mets, pero la irrupción del COVID-19 le ofreció más tiempo de preparación y por lo visto en los entrenamientos y juegos de exhibición, se encuentra en condiciones de patrullar el jardín de manera parcial y asumir la titularidad como designado.

“No puedo dar un porcentaje exacto de donde me encuentro en este momento, pero me siento listo y estará listo para jugar’‘, comentó Céspedes, quien en la próxima temporada será agente libre y que al final de esta cumplirá 35 años, de modo que la importancia de estos 60 juegos resalta a la vista.

¿Podrá Céspedes recuperar la magia de aquellos días en que llego a Queens y conquistó el corazón de buena parte de Nueva York? ¿Podrá enamorar a otro conjunto para alargar su carrera en Grandes Ligas? En cualquier caso, el antillano no dispone de tiempo para continuar su recuperación. Los próximos tres meses serán vitales en su futuro.

Como bateador designado, Céspedes tendrá todas las oportunidades para enfocarse en el lado ofensivo de su juego -sin olvidar la defensa- y fortalecer una alineación prometedora que incluye a Jeff McNeil, Pete Alonso y Michael Conforto para no hablar de un Robinson Canó que despierta más dudas que certezas por estos días.

Si está saludable, no habría por qué dudad de la capacidad de ataque de Céspedes, quien en siete temporadas con los Atléticos, los Medias Blancas, los Tigres y los Mets exhibe línea ofensiva de .274/.328/.498, números que mejoran en sus 308 encuentros con Nueva York: 282/.346/.543 con 74 cuadrangulares.

La prueba no será física solamente para Céspedes, pero el jardinero de Campechuela siempre ha sido estoico en sus relaciones humanas y su acercamiento al béisbol, algo que habrá de ayudarlo en su regreso luego de más de dos años de ausencia de los terrenos.

El asegura que eso no será un problema.

“Creo que la parte más fuerte de mí es la mentalidad’‘, agregó el pelotero. Ya sea en un buen o mal día, mi mentalidad siempre ha sido fuerte. Así que estaré listo para jugar cuando llegue el momento’‘.

El momento será este viernes contra los Bravos y en el mismo puesto del día en que le dijo adiós momentáneo al juego que tanto ama. Veremos, entonces, la realidad de La Potencia.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2020, 9:02 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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