Béisbol

Con 60 juegos y playoffs de 16 equipos, el ¿por qué no nosotros? de los Marlins no suena diferente

Con una temporada de 60 juegos y unos playoffs de 16 equipos, de pronto el “¿por qué no nosotros?’‘ de los Marlins no suena del todo descabellado. Esta, definitivamente, será una contienda alocada, frenética, donde muchas cosas pueden trastocarse de la noche a la mañana y pueden suceder cosas inesperadas...

Algunos apuntan que tantos invitados a octubre diluye la calidad, otros se frotan las manos con esta opción que permite más juegos relevantes y oportunidades para quienes iban a ser convidados de piedra, obligados a cumplir un calendario corto y caprichoso.

En una temporada normal, de 162 encuentros, el motivo de los Marlins era el crecimiento, el despegue, la confirmación de que el camino emprendido hace tres años por el grupo encabezado por Derek Jeter era el correcto y que el adiós de estrellas como Giancarlo Stanton, Christian Yelich y JT Realmuto no había sido en vano.

Sin duda, esa sigue siendo una meta, pero en esta contienda de coronvirus y novedades como el bateador designado, Miami pudiera estar jugando por algo más en estos próximos tres meses y al menos los jugadores comienzan a sentir que eso es posible.

“El ¿por qué no nosotros? significa que podemos ponernos calientes desde el mismo inicio’‘, comentó el torpedero Miguel Rojas. “Como en el spring training, cuando tuvimos marca de 12-7 ganamos muchos juegos en fila. Todos los que hemos jugado pelota invernal, sabemos ese sentimiento de calentarse y cambiarlo todo, ¿por qué no puede suceder?’‘.

La idea es inspiradora, pero la realidad sugiere algo diferente. Por mucha locura en el ambiente de las Grandes Ligas, las potencias siguen siendo potencias y el calendario de Miami aparece muy complicado contra los monstruos habituales del Este de la Nacional y los recién llegados del Este de la Americana.

Para que se tenga una idea más gráfica: los peces enfrentarán a conjuntos que de manera combinada exhiben un porcentaje de victorias de .521, lo que los convierte en el equipo que más difícil tendrá el camino a octubre de todos los 30 en las Grandes Ligas.

Un dato más: los Marlins cierran la programación con siete choques consecutivos como visitantes.

Para que el ¿por qué no nosotros? funcione, las promesas de Miami deberán dar ese ansiado paso de avance que se viene pronosticando desde hace tiempo: el pitcheo debe ser soberbio en sus abridores y el bullpen. Jóvenes como Pablo López y Sandy Alcántara deberían convertirse en una combinación un-dos como suele suceder en el boxeo, letal y precisa.

Por otra parte, la ofensiva debe salir del sótano oscuro donde ha estado confinada en los últimos tiempos, después de haber sido la peor en cuadrangulares (146) y la segunda más mala en anotadas (.615). Los recién llegados Jesús Aguilar, Germán Villar y Corey Dickerson deben producir de inmediato, en apoyo de Jorge Alfaro y Brian Anderson, sin dejar de mencionar a Isán Díaz.

Son varias condiciones, pero de pronto, con todo lo de la pandemia y los playoffs engordados, la calentura de la que hablaba Rojas no parece una idea tan loca, como si fuera en una temporada normal. Y es que esta campaña, de normal, tiene bien poco.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de julio de 2020, 9:10 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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