Béisbol

Este pelotero quiere ponerse caliente ya con el bate, pero no encuentra su ritmo con los Marlins

Corey Dickerson no es de esos peloteros que suele entrar en pánico durante un letargo ofensivo. Un veterano de ocho temporadas de Grandes Ligas, su preocupación comenzaría después de los 100 primeros turnos al bate, porque en su casi siempre hay un período de adaptación.

Lo malo es que ahora no puede darse ese lujo. Con una temporada de 60 juegos, Dickerson quisiera estar aportando al máximo con su bate y hasta el momento apenas se ha hecho sentir dentro de una alineación que comienza a exhibir algunas grietas.

“Espero más de mí mismo en el terreno’’, comentó Dickerson, quien en enero firmó un pacto de dos contiendas con los Marlins por $17.5 millones. “Generalmente, me preocupo cuando pasen 100 turnos y no produzco al nivel que deseo, pero sé que ahora esa medida es imposible. Trato de mantenerme positivo y sigo trabajando fuerte’’.

Como el resto de los peloteros de Miami, Dickerson ha vivido con intensidad varias semanas de contagio, cuarentena, críticas, conocimiento de nuevos jugadores que llegaron de un día para otro, un buen comienzo de temporada y ahora un período de enfriamiento.

Como si fuera poco, recientemente sufrió la pérdida de su abuelo y eso le llevó a ausentarse varios días del equipo, rompiendo quizá algún tipo de rutina o mecánica en su acercamiento a los turnos, pero Dickerson no quiere usar nada de eso como excusa.

“Todos hemos pasado por esas cosas, así que no puedo esconderme en esos argumentos’’, apuntó Dickerson. “He tratado de aportar dentro del clubhouse, ofreciendo mi presencia y mi experiencia, pero debo salir al terreno y hacer lo que sé hacer’’.

Cada vez que ha logrado mantenerse saludable, Dickerson ha sido una figura importante a la ofensiva, como sucedió en el 2017 con los Rays de Tampa Bay cuando conectó 27 cuadrangulares -ha pegado 24 o más en tres contiendas- y fue elegido al Juego de las Estrellas.

Al momento de publicar esta nota, Dickerson solo había sacado una pelota para la calle, remolcado dos carreras y su promedio de bateo era de .212, mientras que su OPS no llegaba siquiera a .600, pero los Marlins no están preocupados con un veterano como él.

“Los que saben batear, van a batear’’, reflexionó el manager Don Mattingly, quien fuera un temido hombre con el madero en sus tiempos. “Sé que Corey quiere ponerse caliente ya y no perder más tiempo en una temporada tan corta. Pero estamos confiados en que él va a encontrar su ritmo en la caja’’.

La apertura simulada de Sandy Alcántara fue pasada para este jueves debido a la inclemencia del tiempo que obligó al grupo de jugadores en Jupiter a realizar sus prácticas bajo techo, lo cual podría retrasar algo más el regreso del lanzador dominicano con los Marlins.

“Para un juego simulado, se necesitan bateadores, es algo que no puedes hacer en una instalación cerrada’’, explicó Mattingly. “Todo debe hacerse de la manera correcta, sin apurar el retorno por el hecho del retorno’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de agosto de 2020, 4:57 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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