Starling Marte viene de Arizona y Jonathan Villar va a Toronto. Los Marlins se mueven con deseos de playoffs
La orden es ganar ahora, cueste lo que cueste. Una hora antes de la fecha definitiva de cambios en Grandes Ligas, los Marlins hicieron un esfuerzo por mejorar el club para ver si pueden dar un impulso definitiva a sus opciones de llegar a la postemporada.
Con este objetivo, los peces obtuvieron al jardinero dominicano Starling Marte de los Diamondbacks de Arizona a cambio de los lanzadores Caleb Smith y Humberto Mejía, además de otro pelotero a nombrar más adelante, en espera de que el recién llegado aumente el gasto ofensivo.
Por otra parte, Miami también llegó a un acuerdo con Toronto para enviar al infielder dominicano Jonathan Villar, quien fue sacado de la alineación del juego del lunes en Nueva York en la sexta entrada, aunque no hay un anuncio oficial, se afirma que por él vendrá de los Azulejos Griffin Conine, hijo de Jeff Conine.
“En Marte estamos sumando un bateador confiable, seguro, que puede ayudar desde el medio de la alineación a hombres como Corey Dickerson o Brian Anderson’’, reveló Mike Hill, presidente de Operaciones de Béisbol. “Él le va a quitar presión a otros jugadores. Se nos dio la oportunidad de tenerlo y no la dejamos pasar’’.
Con marca de 15-15 y 30 juegos por completar, los Marlins entienden que las acciones tomadas en este momento serán vitales para alcanzar octubre y demostrarle a su base de fanáticos que la franquicia ya está lista para competir de tú por tú con los chicos grandes de la división.
Al menos fue reconfortante ver cómo los peces finalmente resolvieron a Jaob deGrom y se impusieron a los Mets 5-3 en Nueva York para recuperar el día en que no jugaron el jueves pasado debido a la protesta por la injusticia racial.
Marte, de 32 años, batea de por vida .288 con 110 cuadrangulares y 434 impulsadas desde que hiciera su debut de Grandes Ligas en el 2012, mientras que que en esta temporada su promedio es de .311 con dos palos de vuelta entera, 14 remolcadas y cinco bases robadas.
Su bate experiencia en la caja de bateo debiera estabilizar el ataque de Miami que no llega a los playoffs desde el 2003 y que ahora contempla un chance de jugar en octubre en la tercera contienda de Derek Jeter como director ejecutivo de la organización.
La movida no llega sin una cuota de riesgo por lo que representaba Smith dentro de la rotación en este momento y lo que pudiera ser Mejía en el futuro, pero los peces sienten que la emergencia de Trevor Rogers y Sixto Sánchez es lo suficientemente sólida como para dar el paso.
De esta manera, la rotación de Miami queda compuesta por Sandy Alcántara, Sánchez, Rogers, Pablo López y Eliéser Hernández, sin hablar de José Ureña, quien está muy cercano al retorno y puede ser utilizado lo mismo como abridor que de relevista.
“Eso habla de la profundidad de nuestro pitcheo no solo para este 2020, sino mucho más allá’’, agregó Hill. “Nuestra rotación es de campeonato. La emergencia de figuras como Rogers y Sánchez nos permitieron evaluar y nos pusieron en condiciones de hacer movidas con otros elementos del personal’’.
La partida de Villar también es cuestionable, pues el pelotero era muy valorado por su versatilidad -podía jugar las posiciones del cuadro y los jardines-, además de batear par .272 con dos jonrones, cuatro dobles, nueve impulsadas y 10 anotadas con nueve bases robadas.
Pero Hill informó que Isán Díaz se encuentra de regreso en Jupiter y pidió permiso para ser reinstalado en el equipo luego de que a principios de temporada pidiera no estar debido temas relacionados con el coronavirus, lo cual incidió en la decisión de mover a Villar.
“Vamos a ver cuánto le tomará a Isán ponerse en condiciones de jugar’’, apuntó Hill. “Pero él ya se encuentra entrenando’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de agosto de 2020, 4:13 p. m..