Béisbol

Más vale que Jazz Chisholm sea un talento especial, porque estaremos lamentando a Zac Gallen por buen tiempo

Antes de culpar a los Marlins, habría que apuntar a los Cardenales. Fueron ellos los que enviaron a Zac Gallen a Miami, junto con un paquete de prospectos por Marcell Ozuna en un cambio que comienza a verse favorable con la emergencia de Sandy Alcántara, Magenuris Sierra y Daniel Castano.

San Luis estuvo de acuerdo en pagar un alto precio en prospectos por un jardinero que había pegado 37 cuadrangulares y remolcado 124 carreras como parte de un outfield que comprendía a dos futuros Jugadores del Año en la Liga Nacional: Giancarlo Stanton y Christian Yelich.

Ozuna -con 23 y 29 para la calle en el 2018 y 2019, respectivamente- no lo hizo mal en sus dos temporadas con los pájaros rojos, pero tampoco fue que los Cardenales ganaran la Serie Mundial ni hicieran mucho impacto en la tabla de posiciones.

Si Alcántara se convierte en un as como se espera, Sierra se establece a base de contacto y velocidad, y Castano encuentra un espacio como cuarto o quinto abridor, pareciera que San Luis cometió un error al entregar ese 14 de diciembre del 2017 tanto por el slugger dominicano...y no hemos mencionado a Gallen todavía.

En el poco tiempo que trabajó en Miami, Gallen dejó una grata impresión y parecía destinado a ser un punto luminoso de ese canje por Ozuna junto con Alcántara, y la prensa de los Cardenales comentó el día de su debut precisamente contra su antigua organización -una carrera con seis ponches en cinco entradas- que quizá la proyección había sido errónea.

Cinco semanas después de su primera aparición en las Mayores y con una efectividad de 2.72 en siete aperturas, los peces decidieron apretar el gatillo del canje y enviaron a Gallen rumbo a Arizona por Jazz Chisholm, quien ahora subió al club principal, convencidos de que no iban a echar de menos al lanzador por la profundidad de talento en las Menores.

En ese momento Mike Hill, presidente de operaciones de béisbol de los Marlins, explicó el movimiento al decir que era “una continuación de lo que es nuestra meta, adquirir talento de un nivel de campeonato’‘, antes de calificar las habilidades del bahamés como “una rara combinación de rapidez, capacidad atlética y poder’‘.

Con fortuna, Chisholm será todo eso y más, pero basta echar una ojeada a la contienda del actual as de los Dimondbacks para advertir el “talento de un nivel de campeonato’‘ que salió de Miami rumbo al desierto, porque Gallen tiene escrita la palabra Cy Young por todas partes.

Los DBacks esperaban competir este año, pero casi todo ha salido mal excepto el crecimiento de Gallen, quien con 1.80 lidera en promedio de carreras limpas a todos los lanzadores del viejo circuito y batallará por el premio con Jacod deGrom, Max Fried y Yu Darvish.

Gallen, a quien se le veía el talento especial desde sus días universitarios y luego en las granjas de San Luis y Miami, ha permitido esta temporada cero carreras una vez, una carrera cuatro veces y dos en par de ocasiones, mientras que no le sacan la bola del parque desde el 11 de agosto.

¿Encuentra motivación por la forma en que fue canjeado?

“Diría que sí y no, es una de esas cosas que prende un fuego dentro de uno’‘, comentó Gallen. “Pero es algo que no me va a cambiar. Mi comportamiento. Si enfrento a estos dos equipos no es voy a salir a cobrar venganza. Entiendo que este es un juego de negocios y algunos equipos salen a buscar una pieza diferente. Es lo que es’‘.

Esperemos que esa llama vengativa no crezca mucho cuando enfrente a los Marlins y que Chisholm crezca lo suficiente como para olvidar que Gallen estuvo por estos lares.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de septiembre de 2020, 3:42 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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