La espera de este cubano fue recompensada. Su equipo lo llama a las Grandes Ligas
La paciencia de Yadiel Hernández fue recompensada. El jardinero fue ascendido a los Nacionales de Washington para vestir por primera vez en su carrera el uniforme de Grandes Ligas, después de tres temporadas en la granja de los campeones donde se cansó de batear y demostrarle al equipo que hacía rato estaba listo para merecer un espacio en el mejor béisbol del mundo.
Cuando salga al terreno en Atlanta, Hernández se convertirá en el pelotero cubano 218 que alcanza el nivel de las Mayores y el número 29 que lo hace en esta temporada, de modo que la isla quedaría a uno más de igualar su marca histórica de 30, algo conseguido en otras tres contiendas.
Ya en el invierno pasado, Washington había indicado que Hernández se acercaba a cumplir su meta, cuando llegaron propuestas de la pelota profesional de Japón que atrayeron la atención del matancero antes de que el club dijera rotundamente que no a esa potencial avenida.
Su paso por la Liga del Pacífico en México reforzó la idea positiva a su alrededor, después de que Hernández finalizara con promedio de .336 con cinco cuadrangulares y 43 impulsadas, además de un porcentaje de slugging de .441 y un OPS de 903 para terminar segundo en la carrera por el premio de Jugador Más Valioso.
Hernández les ha recordado a los Nacionales su valía durante las tres temporadas en las Menores en las cuales ha conectado para .301 con 63 pelotas para la calle y 217 remolcadas, pero la presencia de figuras como Juan Soto y Víctor Robles ahora, y de Bryce Harper en el pasado, más un veterano como Adam Eaton, han taponado su ascenso.
El cubano, quien integró varios equipos Cuba y participó en una Serie del Caribe, se unió a la organización de Washington tras escapar en el verano del 2015 de una escuadra cubana que participaba en un tope contra una selección de Estados Unidos.
Durante algún momento, Hernández dudó que el equipo lo tuviera en cuenta para las Grandes Ligas, pero a los 32 años ha llegado su momento, porque nunca es tarde si la dicha es buena y el talento mejor.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de septiembre de 2020, 2:09 p. m..