Béisbol

Dentro de tantos apellidos ilustres, este pelotero cubano inscribe su nombre completo a base de talento

Dentro de un equipo repleto de apellidos importantes, Lourdes Gurriel Jr. está haciendo valer su nombre completo. De lejos, el cubano vive su mejor temporada de Grandes Ligas desde que debutara en el 2018 y, sin hacer mucho ruido, ha conquistado su espacio al lado de los Guerrero, los Bichette y los Biggio.

Pero un Gurriel no es poca cosa. De sobra es conocida la leyenda del padre Lourdes y la trayectoria de su hermano Yulieski, pero faltaba algún tipo de confirmación para el más chico de la familia desde que firmara en el 2016 por $22 millones con la franquicia canadiense.

No siempre el talento se hereda, otras veces se va diluyendo de generación en generación, pero Lourdes Jr. va dejando en claro que el linaje sigue firme y puede incrementarse con el paso del tiempo. A los 26 años, el espirituano debe entrar en eso que dan en llamar el “prime’‘ para describir los mejores momentos de una carrera.

Ya en la temporada pasada daba muestras de su capacidad al producir 20 cuadrangulares, pero su actuación quedaba en el dique seco de los problemas de salud debido a un problema de apendicitis que lo obligó a pasar en septiembre por el quirófano.

Esta fue una de las varias ocasiones en que las lesiones aminoraron su desarrollo e, incluso, alguna vez fue a bajado a las Menores para corregir problemas. De hecho, la frase que rodeaba al muchacho podía resumirse en esto: “si solo pudiera mantenerse saludable...’‘.

Pues aquí está la prueba. La diferencia de un septiembre a otro septiembre, a pesar de la temporada recortada, resulta notable. Su línea ofensiva de 291/.343/.497 y su OPS de .840 y sus 10 cuadrangulares -por tercera contienda consecutiva- reflejan el crecimiento de Lourdes Jr.

Hasta un premio de Jugador de la Semana recogió por el camino y Toronto contempla con satisfacción como el hermano de Yulieski se va convirtiendo en un pilar del proceso de reconstrucción de una franquicia que lucha por llegar a la postemporada tras una larga sequía.

Pero lo que más reconforta a los Azulejos no es la producción por la producción, sino la manera en que el cubano se aproxima al arte del bateo con 14 bases por bolas -a cuatro de su mejor total en 86 encuentros- y una mejor selección y paciencia en la caja, además de redondear su juego con varias actuaciones defensivas dignas de las mejores del SportCenter.

De modo que esta puede ser, con recortes y todo, la temporada que marcó la mayoría de edad de Lourdes Gurriel Jr. Nada indica que no pueda extender este buen momento en una carrera larga y provechosa.

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2020, 9:46 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA