Estrellas de la pelota cubana traen un regalo más para los aficionados de Miami
Después de que hayan pasado el Día de Navidad y la despedida del año, los fanáticos del béisbol deben ir circulando en su nuevo calendario el 2 de enero que será una especie de regalo antes del inicio de la primavera que vendrá con un bate, una pelota y toneladas de recuerdos en Miami.
El Décimo Juego de las Estrellas Cubanas de todos los tiempos dará continuidad a una tradición que engalana -con mayor o menor éxito- los inviernos de la Capital del Sol y, a pesar de los pesares, no puede faltar, porque forma parte de algo convertido en tradición.
Con sede en el terreno número 3 del conocido Tamiami Park, a partir de las 11 a.m. el encuentro de béisbol reunirá a jugadores cubanos de varias generaciones radicados en esta ciudad en los equipos Azul y Rojo.
El Juego de las Estrellas cubanas ha pasado por varias fases, algunas mejores y otras no tanto. Ahora se encuentra en un momento de continuidad que no es de los más felices, pero es un proyecto que no debe morir bajo ningún concepto, como asegura uno de sus principales organizadores, Rafael Milanés.
¿Que significa está década del Juego?
“Han sido muchos momentos de alegrías y de resolver problemas. Ha sido una manera de unirnos los más de 200 peloteros cubanos de todas las épocas y de todas las esferas, desde profesionales a quienes pasaron por Series Nacionales. Es un día para vernos y abrazarnos’‘.
¿Para ti que sería lo más importante?
“Esa hermandad. Ver el reencuentro de peloteros que jugaron juntos y que hacia mucho tiempo no se veían, escuchar las historias y cómo todos a su alrededor se quedan extasiados escuchándolos. Es un día para la familia, para el recuerdo y la nostalgia’‘.
¿Qué es lo más difícil?
“Reunirlos, muchos están disfrutando de merecidas vacaciones, unos viajan, otros descansan. Un grupo importante está ahora mismo participando en las ligas invernales o están negociando contrato de Grandes Ligas o Japón. A veces vienen más o menos, pero siempre algunos responden y eso mantiene vivo esto’‘.
¿Algo especial para el 10mo aniversario?
“Quisiéramos ver dos generaciones de una misma familia a la vez. Los peloteros que fueron estelares con sus hijos, algunos en Grandes Ligas u otros firmados en distintos niveles. Sería algo muy bonito ver esa imagen del béisbol pasando de unas manos a otras, como sucede con la familia de los Gurriel, Lázaro Vargas y su hijo, Orlando Hernández y su hijo’‘.
Sé que has sufrido alguna que otra decepción, ¿qué te mantiene en este proyecto?
“Mi único aliciente es mantener vivo este momento que sirve de puente entre los peloteros cubanos de todos los tiempos. Sé que se ha sufrido por el tema del tiempo, el presupuesto, la distancia, pero mientras tengamos vida trataremos de mantener vivo el juego’‘.
Si alguien nunca ha fallado es el Duque.
“Orlando es algo especial. Sin demeritar a otros, pero Orlando es nuestro abanderado, todo el mundo lo sigue, lo admira por su carácter, su apoyo. Orlando ha sido el caballo de batalla, el apoyo mío en las buenas y en las malas, sin pedir nada, porque sabe lo importante de una sonrisa de un aficionado. Por eso en el noveno juego le entregamos un quinto anillo de campeón’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de diciembre de 2020, 8:49 a. m..